Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía pasan frío en Castilla y León. Y les entra por los pies. Los sindicatos Confederación Española de Policía y la Unión Federal de Policía han denunciado que hay 2.639 pares de botas nuevas guardadas en los vestuarios y sin repartir.

Aseguran que han solicitado en varias ocasiones que les entreguen el material, ahora que empieza el invierno, pero que sólo han recibido excusas.

Sólo conseguirán que los pies de los policías destinados en la región terminen como estalactitas

Desde su punto de vista, un funcionario policial destinado en Soria no puede tener la misma ropa de abrigo que un policía que trabaja en Melilla.

En un comunicado, confían en que las botas lleguen antes de verano: "Si las bicicletas son para el verano, las botas deben ser para el invierno", concluye el comunicado.

Desde la Jefatura Superior de Castilla y León no han querido hacer referencia a esta información "porque la jefatura no responde a los sindicatos a través de los medios de comunicación".