El Juzgado de lo Penal número 1 de Zamora ha dictado sentencia absolutoria en el proceso abierto contra el responsable de la mercantil Montelarreina SAT, radicada en la localidad de Toro, del delito de defraudación de fluido eléctrico del que había sido acusado, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

El fallo, contra el que cabe recurso de apelación ante la Audiencia de Zamora, contrasta con la condena solicitada por el Ministerio Fiscal y las dos acusaciones particulares personadas en el procedimiento, Iberdrola Generación, SAU e Iberdrola Distribución Eléctrica, SAU, y lo justifica la magistrada en la aplicación del principio 'in dubio pro reo', al no considerar probado que de la prueba testifical y pericial practicada puede inferirse la culpabilidad del imputado, el vallisoletano J.M.I.C.

La acusación pública había solicitado para el imputado una multa de 3.600 euros, miembras que la compañía hidroeléctrica reclamaba el pago de casi 336.000 euros por la supuesta defraudación de fluido cometida.

Entre los hechos considerados probados, la juez del caso refiere que el día 23 de octubre de 2013 la empresa Iberdrola Distribución eléctrica, SAU giró una visita de inspección a dos puntos de suministro y dos centros de transformación y medida ubicados en una finca de dicha empresa, sita en el kilómetro 437 de la N-122, en Toro, y comprobó que uno de ellos estaba correcto mientras que el otro había sido manipulado para producir una minusfacturación de la energía realmente consumida.

La instalación había sido revisada el día 3 de agosto de 2012 por la empresa Hermeriel, SA (subcontratada por Iberdrola para inspeccionar lasinstalaciones), sin que se detectase anomalía alguna.

Durante el juicio, el ahora absuelto manifestó que desconocía el tipo de aparatos que estaban instalados y negó que los manipulara. Explicó que los transformadores iniciales se quemaron, hecho que comunicó a Iberdrola, y fue entonces cuando la distribuidora le dijo que tenía que comprar los nuevos transformadores e instalarlos y que luego la empresa Hermeriel SA acudiría a revisarlos una vez instalados.

Dado que dicha empresa tenía que acudir a revisarlos, el procesado, defendido por el letrado Ignacio Vegas Nieto, mantuvo que habló con sus responsables para que los instalaran y que los transformadores fueron ejecutados sobre mayo de 2012, fecha partir de la cual pasaron distintas inspecciones periódicas, sin que nadie le advirtiera de la existencia de anomalías.

La sentencia no da por probado que el acusado fuera el autor de dicho 'pirateo' y, además, deja constancia de que una prueba tan importante como los precintos rotos de los aparatos ni siquiera fue aportada por las acusaciones durante el juicio.

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