Las dos mujeres condenadas a 25 años de cárcel cada una por asfixiar a una amiga de 80 años en Castro Urdiales, mientras robaban en su casa joyas que resultaron ser bisutería, han recurrido ante el Tribunal Supremo la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Cantabria el pasado mes de junio.

Los hechos ocurrieron en septiembre de 2014, cuando las dos mujeres, que eran pareja sentimental, junto con el hijo de una de ellas, menor de edad, robaron y asfixiaron a la anciana, tras abordarla cuando se disponía a entrar en su vivienda, ataviados con unos fulares sobre la cabeza y guantes de látex para no ser identificados.

La Audiencia les consideró autoras de un delito de asesinato y otro de robo con violencia en casa habitada, con la circunstancia agravante de uso de disfraz, ya que los tres actuaron con el rostro tapado.

Los magistrados entendieron que si bien la intención de las mujeres no era acabar con la vida de la anciana, sí podían figurarse que al taparle la nariz y la boca con un trapo de cocina de forma continuada y ejerciendo una fuerte presión, la mujer podía morir.

Además, su modo de actuar, atacando a una mujer de avanzada edad por la espalda, impidiendo cualquier defensa por parte de aquélla, supone una comisión alevosa, por lo que el homicidio con dolo eventual se transforma en asesinato.

Además de las penas de prisión, la Audiencia les condenó a hacer frente a una indemnización a los familiares de 80.000 euros. Las penas impuestas por el tribunal, tanto por el robo (cinco años) como por el asesinato (20) son las máximas que permite la ley.

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