El Ministerio Fiscal sostiene que, sobre las 10.16 horas del pasado 4 de enero, el acusado, provisto de un artilugio que él mismo había preparado con la intención de simular un mecanismo explosivo, se presentó en la sucursal de la entidad Bankia de la calle Uría de Oviedo, abierta al público en esos momentos, ocultando su rostro con una gorra tipo boina y una bufanda.

Una vez en el interior, se dirigió al mostrador, donde le atendió uno de los empleados, al que entregó un sobre con una nota manuscrita en la que decía: "En esa bolsa hay 14 cartuchos de dinamita, tengo el detonador en mi mano izquierda, es sólo pulsar y tiro abajo medio edificio, me queda poco de vida y no pienso volver a la cárcel... el mínimo movimiento raro y hago una masacre... no quiero billetes de 500... quiero más de 40.000 euros, si hay que esperar a que abra la caja espero, pero cada minuto que pasa piensa que está en juego la vida de muchas personas, tú mismo...", a la vez que mostraba un objeto metálico que portaba en el interior de uno de los bolsos.

En ese momento, uno de los empleados pudo salir de la entidad y avisó a la Policía, que detuvo al acusado en la misma oficina, sin que lograra su propósito de apoderarse del dinero.

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de robo con violencia, con la agravante de disfraz, y solicita que se condene al acusado a 3 años y 6 meses de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y abono de las costas procesales.

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