Un momento del juicio al confitero de Avilés
Un momento del juicio al confitero de Avilés EUROPA PRESS

Aún así uno de los agentes ha afirmado que el acusado le dijo en el hospital antes de declarar que "había hecho algo malo. Que había golpeado a su mujer con una llave inglesa". Dicha llave fue hallada en la vivienda con "restos de sangre y pelos", ha asegurado el agente de Policía.

Así se desprende de los testimonios de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que entraron en el domicilio y tomaron la primera declaración al acusado tras el crimen durante el juicio que arrancó este lunes en la Audiencia Provincial de Asturias.

Pardo declaró el 29 de enero de 2016, durante su ingreso hospitalario al ser detenido, que su relación con su mujer era "correcta" pero que estaba agobiado por la situación económica de la pareja que regentaba una confitería en Avilés.

Por su parte, los agentes que entraron en el domicilio del acusado relataron que la mujer yacía en el suelo del dormitorio del matrimonio, con una almohada en la cara, y el suelo y las paredes "estaban llenas de sangre".

En el salón encontraron al procesado tirado en el suelo. "En un primer momento pensábamos que estaba muerto pero al ver que hacía ruidos como ronquidos ya vimos que no y llamamos a los servicios sanitarios", sostiene un agente, que añade que el hombre estaba "rodeado de botellas de alcohol y de pastillas y sin hablar".

El hombre "tenía sangre en las uñas y en la boca y estaba semiinconsciente y balbuceaba algo indescifrable", señala otro agente.

La voz de alarma la dieron los hermanos de la víctima al ver que no sabían nada de ambos y que la pastelería estaba cerrada. Los agentes accedieron a la vivienda con la ayuda de los bomberos al estar la puerta cerrada por dentro y siendo imposible acceder con una llave.

También ha declarado el médico de cabecera de la víctima y decía que tenia ansiedad por "problemas y presión" en el trabajo pero niega que le hablase de problemas familiares.

El juicio, que se celebra con jurado popular, se ha iniciado este lunes y se prolongará hasta el miércoles. Julio Pardo está acusado de un delito de asesinato y tanto la Fiscalía como las acusaciones particular y popular, ejercida esta última por la asociación Abogadas por la Igualdad, solicitan una pena de 25 años de prisión y diez años más de libertad vigilada.

También se pide que el acusado indemnice con 100.000 euros al padre de la víctima y con otros 100.000 euros a la madre, y con 50.000 euros a cada uno de sus cinco hermanos, más los intereses legales.

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