El escritor y pedagogo Juan Antonio Rubio
El escritor y pedagogo Juan Antonio Rubio EUROPA PRESS

El escritor y pedagogo Juan Antonio Rubio comenta que el ser humano no tiene la conciencia tan desarrollada como la inteligencia actualmente y el "gran problema" que eso entraña, a su juicio, es que hay personas en el planeta que "tienen más poder que conciencia" y "nos da miedo que puedan apretar el botón y exterminarnos a todos".

"Estaríamos más tranquilos si supiéramos que estas personas poderosas tienen un nivel de conciencia muy elevado, que saben lo que es la vida, lo que son los seres humanos, que se sienten iguales a los demás y se sienten seres fraternos", según Rubio. De ser así, añade, "no nos importaría que tuvieran tanto poder, porque su conciencia seria mayor y eso sería una salvaguarda de que nunca van a cometer una barbaridad semejante a un exterminio".

Para desarrollar el nivel de conciencia y equilibrarlo con el de la inteligencia, Rubio apela al papel de los "verdaderos" 'gurú' en la primera edición de su libro, 'Las pruebas del Gurú', que acaba de presentar y que narra precisamente la historia del proceso de desarrollo de la conciencia.

En el libro, la figura del gurú describe a un ser humano que "ha avanzado unos pasos más que la mayoría en el desarrollo de la conciencia", según Rubio. A este respecto, el autor señala que los 'gurú' son personas que se encargan de "tratar de ayudar a los demás a que desarrollen la conciencia de lo que somos". Y es que la propia palabra, 'gurú', está compuesta por la sílaba 'gu' que significa "oscuridad" y 'ru' que significa "luz".

Lo que hace el 'gurú' es ayudar a sus discípulos a ir desde "la oscuridad de la ignorancia a la luz de la sabiduría", según Rubio, quien ha querido dejar bien clara la diferencia entre conocimiento y sabiduría. Y es que el conocimiento tiene que ver con la inteligencia y con la mente, mientas que la sabiduría tiene que ver con la "conciencia y con el alma".

"Hemos desarrollado mucho la inteligencia, y se sigue desarrollando, como demuestran todos los avances tecnológicos, como los

microchips o los viajes a la Luna", tal y como señala Rubio. En su opinión, lo necesario ahora es "desarrollar la conciencia, a fin de lograr "un poco de equilibrio".

"Da miedo que desarrollemos la inteligencia con el nivel de conciencia que tenemos, porque vemos las barbaridades que se hacen con las guerras, armamentos sofisticados, torturas o virus, entre otras cosas", tal y como señala Rubio.

Frente a ello, remarca que un 'gurú' es una persona que ha desarrollado "un poco más su conciencia" y es "como un hermano mayor o un hombre del futuro", porque "se supone que la humanidad debería de caminar hacia ese nivel de conciencia".

DESENMASCARAR A LOS FALSOS 'GURÚ'

Rubio lamenta que hay gente que se disfraza de 'gurú' pero que "no lo es". Para desenmascararlos, explica que este tipo de impostores reclama "mucha atención sobre sí mismo, tiene mucho 'ego', mucha vanidad, quiere muchos aplausos y está muy pendiente del número de seguidores que tiene o cuántos lugares están a su nombre".

Este tipo de personas son "mercaderes", según Rubio, quien los contrapone con los verdaderos 'gurú', que son personas que han desarrollado una verdadera "conciencia de ser", que se están "haciendo libres de sus propios instintos y emociones". Su objetivo es "ayudar a los demás a que también sean libres".

Un 'gurú', explica, no quiere seguidores "fanáticos" como puede ser el caso de un líder "religioso o político", sino que "te orienta con su ejemplo y con su vida". De hecho, los 'gurú' no dan generalmente grandes conferencias ni son eruditos que dan grandes disertaciones ni desarrollan temas y seminarios, sino que "utilizan frases cortas y breves".

"No tratan de 'comerte el coco', sino que intentan enseñarte con su vida, haciendo cosas muy sanas y naturales", según Rubio, que conoce a una decena de estos 'gurús', tanto occidentales como orientales, y que tienen en común la realización su actitud de agradecimiento a la vida. "Es gente muy conectada con el planeta, el universo y la energía", añade.

"Es gente que tiene trabajado su aspecto emocional y no se irrita porque alguien no esté de acuerdo con sus argumentos, sino que entienden los diferentes puntos de vista", tal y como expone este pedagogo. "Mentalmente, suelen ser gente muy equilibrada y, a nivel político, no están afiliados a ningún partido, sino que son gente universalista", tal y como dice Rubio, quien señala que la principal característica del 'gurú' es el "amor universal".

El principal argumento para comprobar si estamos ante un "verdadero 'gurú' es averiguar si es partidista o parcial, es decir, si prefiere a unos frente a otros", si es clasista, sexista o racista. "Cualquiera que aún practica la discriminación de unos seres humanos respecto a otros, no es un 'gurú' o no lo ha conseguido todavía", según Rubio.

Un 'gurú' "ama a todos los seres humanos sin distinción porque se ha dado cuenta de que son iguales que él potencialmente hablando", con la misma "dignidad", a pesar de que algunos hayan desarrollado más unas cualidades respecto a otros. "Cada ser humano tiene su razón y, una vez que se acepta ese extremo, se trata de ayudar al otro a que alcance su objetivo que dé razón a su vida, siempre que no haga daño a otros", aclara.

En este sentido, el gurú "no impide que tengas experiencias, ni te frena ni te empuja, sino que observa y te apoya, echándote una mano si te tiene que ayudar a levantarte", tal y como señala Rubio, quien subraya que este tipo de personas "nunca te censura".

"Un 'gurú' no es autoritario ni impositivo, de forma que no te obliga a apuntarte a un partido político ni a seguir una religión", según Rubio, quien puntualiza que otro de los elementos que ayudan a distinguir a un 'gurú' de un impostor es que se trata de una persona "feliz", algo que se le nota "en la cara y en la gestualidad", de forma que no se trata de una persona "amargada o triste".

Y es que el 'gurú' "ha captado el significado de la vida y el plan cósmico", por lo que sabe que la vida "tiene sentido y no es un caos, sino un cosmos ordenado". Gracias a eso, también conoce indirectamente el plan para cada individuo, de forma que "te puede echar una mano para orientarte, pero siempre respetando tu libertad".

"El 'gurú' tiene la sensación de que el universo funciona" y que Dios "no es un chapucero, mientras que las personas están sobre la tierra para "trabajar y arreglar determinadas cosas". Y es que "los recursos están ahí, disponibles en el planeta, y el problema es que algunos se apropian de mucho más de lo que necesitan, de forma que somos nosotros los que estamos fallando, y no la naturaleza", precisa.

Este tipo de reflexiones, según Rubio, invitan a pensar que "el mundo podría ser mejor si cada uno cambia un pensamiento o una acción", lo cual "es muy interesante porque cada persona que cambia un poco influye en la vida de su entorno".

Ser un 'gurú' es un "estado de conciencia que se caracteriza por la armonía y la belleza en sus vida, en su mente y en el amor universal en su proyección a los demás", señala Rubio, quien aclara que estos personajes "no son santurrones".

Juan Antonio sonríe recordando el "Cuento de las puertas del Cielo", recogido en su libro Las pruebas del Gurú, en el que se dice que nadie puede entrar de forma individual en el Cielo porque las puertas son tan grandes y pesadas que sólo podrán ser abiertas cuando todas las almas empujen a la vez.

Consulta aquí más noticias de Murcia.