El Secretario General De La Unió, Ramón Mampel.
El Secretario General De La Unió, Ramón Mampel. LA UNIÓ

La entidad agraria, preocupada por las consecuencias que ha generado la sequía al campo valenciano con unas pérdidas acumuladas de más de 300 millones de euros, ha pedido que 2017 sea "una excepción" y que en este nuevo año el tiempo y el clima "sean más benévolos", a pesar de que reconoce que esta situación no está en mano de los gobiernos, ni las administraciones, aunque sí sus posibles previsiones o compensaciones.

Sin embargo, la Unió ha considerado que las Administraciones deberían dotar de mayor presupuesto a los seguros agrarios para dar respuesta a las realidades que suceden en el campo y recuperar los montantes del capítulo de inversiones para permitir una gestión más eficaz de los recursos hídricos, así como que se repartan de forma justa y solidaria por encima de enfrentamientos políticos.

Por otro lado, entre las reclamaciones históricas de la organización, se encuentra la convocatoria de elecciones al campo. A su juicio, ha llegado el momento de medir la representatividad de una manera "fidedigna" en la Comunitat Valenciana, a través de las urnas, tal y como sucederá por ejemplo el próximo febrero de nuevo en Castilla y León.

"Dicen que los Reyes Magos pueden conseguirlo todo", ha señalado la organización que "a Sus Majestades" le pide que "intercedan porque es injusto que se hable tanto de democracia en otras esferas y en el campo valenciano se obvie".

Además, ve necesaria una "mayor dosis de voluntad política" para afrontar algunas de las dificultades graves por las que atraviesa el camp, como la revisión del mal funcionamiento de la cadena alimentaria, que se traslada en situaciones de crisis a importantes subsectores agrícolas y ganaderos. "Algo que debería ser tan prioritario como un reparto justo de los beneficios del sector agroalimentario no se acomete debidamente y esto es así por la ausencia total de voluntad política", ha lamentado.

Respecto a esta cuestión, la Unió ha recriminado la postura del Ministerio que, no sólo no ejerce de árbitro, sino que, además, "desvía su mirada hacia las macromagnitudes, mientras la industria y la distribución se reparten el pastel, a costa de los consumidores y los agricultores y ganaderos".

XYLELLA FASTIDIOSA

En su carta a los Reyes Magos, la entidad agraria también pide más presupuestos para el control, vigilancia e investigación en la sanidad vegetal ahora que la Xylella fastidiosa está en la Comunitat, porque, a pesar de apoyar el plan establecido, cree que "hay que dotar las indemnizaciones de mayor presupuesto y pagarlas ya de forma urgente".

En la misma línea, la organización señala que 2018 debería ser el año en que aborde un nuevo enfoque para la sanidad animal, que busque la eficacia en la lucha contra enfermedades como la tuberculosis, brucelosis o lengua azul mediante medidas integrales y no cimentadas en el sacrificio masivo de ganado e inmovilizaciones indiscriminadas, que "acaban conduciendo a la ruina a las explotaciones sin erradicar la enfermedad".

La carta de la Unió la cierra una petición para disponer en el futuro, con la Reforma que se aborde en 2018, de una PAC que "se centre en los agricultores y ganaderos profesionales europeos reforzando su posición en la cadena agroalimentaria, disponiendo de medidas para prevenir crisis las sectoriales y que protegiendo nuestro modelo de agricultura rentable y sostenible frente a competencias desleales del exterior".

"Ojalá que la carta no cayese en saco roto y que el nuevo año trajese alegrías y buenos sabores al medio rural, como merecen todos aquellos que lo trabajan diariamente de sol a sol", concluye.

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