Pleno extraordinario para reprobar al alcalde Francisco Cuenca
Pleno extraordinario para reprobar al alcalde Francisco Cuenca EUROPA PRESS/AYTO.GRANADA

Habrá una "bajada del tipo general" del IBI en un uno por ciento, "con la idea de paliar, no completamente pero sí algo, la subida que el Gobierno de Rajoy ha impuesto vía actualización de los valores catastrales", mientras que el tipo diferenciado pasa de un 0,7 a un uno por ciento, aunque se aplicará a menos inmuebles, pues se eleva el umbral mínimo de valor catastral a partir del cual se aplica.

Así lo ha explicado el portavoz del equipo local de gobierno y concejal de Economía, Baldomero Oliver (PSOE), quien ha señalado que las modificaciones de los tipos del IBI "descansan sobre todo en edificios de un singular valor" y, por tanto, en administraciones y grandes superficies y empresas.

La recaudación que se conseguiría si fuera aceptada la propuesta del equipo de gobierno compensaría en parte "lo que se va a dejar de ingresar como consecuencia del rechazo de las ordenanzas fiscales", en el pleno del pasado mes de diciembre, en lo que Oliver ha reseñado que es el primer "incumplimiento" del plan de ajuste de la economía municipal.

En este sentido, la medida aprobada por el equipo de gobierno este viernes en junta de gobierno local propone una modificación del IBI para 2018, que "por primera vez en 20 años baja en un uno por ciento el tipo general para las viviendas residenciales" y "se rebaja entre un tres y cuatro por ciento a comercios y pequeñas y medianas empresas de la ciudad".

La medida municipal supondrá un alivio para las familias granadinas, a las que se les aplica un tipo general del IBI que se sitúa en magnitudes del año 2010, y permitirá una reducción del IBI "hasta de un cuatro por ciento" a 6.506 comerciantes y pequeños y medianos empresarios de la ciudad, ha agregado el concejal de Economía.

Con esta modificación, que se someterá a aprobación inicial en pleno extraordinario convocado para el martes 9 de enero, el equipo de gobierno insiste en su apuesta por aplicar un política fiscal que "incida lo menos posible en la economía de los ciudadanos" y "beneficie lo máximo posible a las empresas que sustentan la economía de la ciudad".

Baldomero Oliver ha explicado que la modificación se centra principalmente en el tipo diferencial del IBI que pagan inmuebles destinados a actividades empresariales, entre los que se encuentran edificios singulares, uso comercial, o de oficina, de ocio y hoteles, almacenes y estacionamiento e industriales.

Por lo que respecta a los inmuebles con uso comercial e industrial, el equipo de gobierno ha proyectado un aumento del umbral catastral a partir del que se aplica el tipo diferencial. Esta medida permite que el tipo diferencial del IBI, situado en 0,7 por ciento y que ahora se establece en uno por ciento, se aplicará, en este apartado, este año sólo a 287 inmuebles, frente a los 1.623 existentes anteriormente.

El portavoz municipal ha explicado que los sujetos pasivos por este concepto, en lo que respecta a almacenes y estacionamientos, pasan de 6.584 a 78, y ha indicado que, en general, "una importante cantidad de contribuyentes se beneficiarán de esta medida, que implica una rebaja del IBI de entre el tres y el cuatro por ciento".

Por otro lado, la parte de la tasa de la basura que el PSOE propone subir corresponde al tratamiento de residuos sólidos, cuyo servicio presta la Diputación en la planta de Alhendín, en el área metropolitana. A las familias les supondrá alrededor de 30 céntimos al año, ha cuantificado Baldomero Oliver, que ha advertido de que el número de toneladas de residuos producidas por la ciudad se ha incrementado en "una proyección que empieza a ser preocupante".

Si 2014 el número de toneladas eran unas 99.000, las últimas previsiones apuntan a unas 115.000, por lo que Oliver ha pedido apostar por reciclar más, a la par que ha criticado el convenio firmado por el PP con Diputación para la prestación de este servicio.

Estas medidas se producen en el marco del "margen de maniobra estrecho del plan de ajuste", y tratan de "incidir lo menos posible en la ciudadanía" en lo referente a la carga impositiva, ha explicado el edil granadino.

También ha subrayado que el rechazo de las ordenanzas fiscales a los grupos municipales, a los que ha vuelto a pedir colaboración, fue un "revés" que impidió unos ingresos adicionales a la ciudad para 2018, que se habrían destinado, entre otras cuestiones, a contribuir al pago de una deuda comercial que ronda los 90 millones de euros o la disminución de los 60 millones de remanente negativo de Tesorería.

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