Según informa la Policía en un comunicado, la detenida forma parte de un grupo de sicarios curazoleños, procedentes de Curazao (territorio autónomo del Reino de los Países Bajos), que asesinaron en junio de 2017 a dos holandeses de 34 y 36 años de edad y cuyos cuerpos sin vida fueron localizados en una fosa común en el paraje Salto Grande, sección Mata de Palma, en El Seibo (República Dominicana).

Fue el pasado 29 de diciembre, cuando agentes de la Policía Nacional que realizaban un control a los viajeros que circulaban por el puesto fronterizo del puerto de Algeciras con destino a Tánger, sospecharon de la actitud esquiva y muy nerviosa de una mujer y procedieron a su identificación.

Tras varias gestiones, los agentes de fronteras comprobaron que la viajera tenía en vigor una orden de búsqueda y detención internacional decretada por la Autoridad Judicial de la República Dominicana, por lo que fue detenida y trasladada hasta la comisaría de Algeciras.

Los policías pudieron constatar que se trataba de una sicaria que estaba siendo buscada por la policía de la República Dominicana por su presunta participación en el asesinato de dos miembros de una organización criminal dedicada al tráfico de drogas y cuya muerte estuvo motivada por un ajuste de cuentas. Al parecer, la investigada y otro sicario llegaron a ese país y, tras cumplir el encargo, regresaron a su lugar de origen.

Tras finalizar el atestado policial, fue puesta a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Algeciras para ser oída en declaración, a través de vídeo-conferencia, por el Juzgado Central de Instrucción número cinco

de la Audiencia Nacional que ha decretado su ingreso en prisión preventiva.

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