Sonia Barea, madre de los niños desaparecidos.
Sonia Barea, madre de los niños de Granada desaparecidos tras no devolverlos su padre. DAVID ARJONA/EFE

Sonia Barea, la madre de los dos menores de 9 y 10 años de edad que fueron sustraídos por su exmarido y padre de los pequeños, un ex policía local de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), ha confesado este miércoles que estará "tranquila" cuando él ingrese en prisión, después de que este jueves haya pasado a disposición judicial en el juzgado de Instrucción 4 de Dos Hermanas.

Así se ha manifestado la madre de los menores en una entrevista en Hora 25 de la Cadena Ser, en la que se ha mostrado "contenta" por tener a sus hijos "sanos y salvo", si bien ha señalado que está "a la expectativa" de lo que va a ocurrir este jueves.

Ha confiado en que "lo manden a prisión y no lo dejen en libertad". "Estaré tranquila cuando ingrese en la cárcel", ha reiterado, alertando de que "no sabe dónde se va a meter si no es así".

La madre ha reconocido sentirse "desprotegida" durante el largo proceso judicial que lleva iniciado contra su expareja, quien ya fue condenado a dos años y diez meses de cárcel por maltratar y someter a "continuas" vejaciones a Sonia Barea en presencia de los menores, y cuenta con antecedentes por malos tratos, lesiones y daños.

En este sentido, ha criticado que el sistema judicial es "lento" y ha reconocido que, aunque "no veía luz ni escapatoria y se ha tenido que trasladar a otra ciudad y dejar a su familia para hacer una nueva vida con sus hijos", se consigue.

Se parapetó tras los niños

Este miércoles la Policía Nacional ha tomado declaración a Sonia Barea por la denuncia por la sustracción de los menores y por otras denuncias previas por malos tratos contra su exmarido, lo que ha retrasado la puesta a disposición judicial de éste, que finalmente comparecerá ante el juez en la jornada de este jueves.

Un portavoz policial ya explicó que los agentes desplazados hasta dicha vivienda entraron en la misma "con la autorización de la mujer" y localizaron allí al detenido, Manuel Lebrón González, que "en un primer momento" se "parapetó" detrás de sus hijos, de forma que los policías, "en primer lugar, pusieron a salvo a los menores", lo que se consiguió sin que sufrieran "ningún daño".

Seguidamente, y una vez que los niños ya estaban "a salvo", según expuso este portavoz policial, el detenido esgrimió un cuchillo de "grandes" dimensiones con el que agredió y hirió a tres policías, que ya han recibido el alta tras ser atendidos en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla por distintas heridas y cortes, mientras que los niños "están perfectamente y no han sufrido ningún tipo de lesión".

El detenido "estaba bastante agresivo" en el momento de su arresto, explicó a los medios de comunicación este portavoz de la Policía Nacional.

Consulta aquí más noticias de Sevilla.