Primera carrera de gateo
Todos los bebés gateadores se llevaron su premio, a pesar de llegar los últimos. ANTONIO NAVIA

Aprender a gatear es de lo mejor que le puede suceder a un bebé. Y precisamente bebés han sido los participantes en la primera carrera navideña de gateo, que se ha celebrado en la calle Princesa de Madrid. Los pequeños han estado acompañados de sus padres, y todos -los más rápidos pero también aquellos que se lo tomaron con más calma- han recibido un premio por participar.

La carrera, además de ser un entrenido pasatiempo para padres e hijos, ha servido para concienciar de los beneficios que conlleva que los bebés gateen con frecuencia, algo que hacen entre los 8 y los 11 meses. En esta habilidad la constancia de la madre y del padre es fundamental para fomentar el hábito en el recién nacido.

Según apuntan los expertos en crecimiento infantil, el gateo favorece el equilibrio armónico de los movimientos del bebé y tonifica los músculos que más tarde le ayudarán a caminar erguido sin dificultades.

También evita lesiones oculares al ejercitar los ojos mirando a corta distancia y ayuda a poder escribir en el futuro, ya que la posición ojo-mano del niño al gatear es similar a la que adoptará cuando aprenda a escribir.

A la vista de estos datos, seguro que al año que viene el número de gateadores aumenta. Claro, que los 'veteranos' ya no podrán participar...