Agentes de la Policía Nacional han detenido a los doce integrantes de un grupo organizado asentado en la costa levantina y especializado en el tráfico de hachís a gran escala entre Marruecos y España. La operación, denominada 'Kika' y que sigue abierta, se inició en el mes de julio y ha culminado con la incautación de 140 fardos de hachís, de un peso aproximado de 4.200 kilos, cuando iban a ser desembarcados en la playa de La Almadraba, de la localidad de La Oliva (Valencia).

Según informa la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil, la actuación policial ha sido desarrollada por la Brigada Central de Estupefacientes, junto con el GRECO de Levante y la colaboración de Comisaría de Denia, los GOES de la Jefatura Superior de Policía de Valencia y la Agencia Tributaria (DAVA).

Los agentes detectaron la existencia de un grupo organizado, liderado por un individuo apodado 'Lucas', que contaba con una importante infraestructura -como vehículos, viviendas de seguridad, barcos, sistemas de comunicación- y que tenía contactos consolidados con importantes proveedores de droga marroquíes. Según la investigación policial, esta organización estaría introduciendo, de forma habitual, grandes partidas de hachís por la costa levantina.

Los integrantes de esta organización transportaban la droga desde un punto no determinado, próximo a Marruecos, en una embarcación en la que cargaban los fardos de hachís hasta la costa levantina, a unas 5 millas de la localidad de La Oliva (Valencia).

En dicho lugar, la droga se cambiaba a otras dos embarcaciones, de unos 8 metros de eslora, para su "alijamiento" en la playa de La Almadraba. Desde otras dos barcas, que se mantenían a unas 10 millas de la costa, y utilizando un radar, los traficantes controlaban la presencia de la Policía para evitar ser sorprendidos durante su descarga.

Una playa de difícil acceso

El lugar de desembarco era una playa de muy difícil acceso, sometida también a vigilancia por otros individuos del grupo desde varios días antes. Las férreas medidas de seguridad de la organización dificultaban el dispositivo policial. Un helicóptero del DAVA se encargó de detectar el momento del desembarco y posibilitar así la actuación de los agentes en el lugar y momento adecuado.

El dispositivo policial consiguió detener al resto de miembros de esta red y se realizaron registros en tres viviendas utilizadas por el grupo. En estos registros se intervino, entre otros efectos, un subfusil, munición, siete vehículos de lujo -alguno de ellos con placas falsas-, una pequeña embarcación en la de Javea, y numerosas joyas encontradas en la vivienda registrada en Torrente (Valencia).

Efectos intervenidos

Entre los efectos intervenidos destacan 4.200 Kg. de hachís, una embarcación de trece metros, de nombre 'Aroha'; una embarcación de nombre 'Dolphin II'; una embarcación de madera de 8 metros de eslora, de nombre 'San Salvador'; una embarcación de fibra de 8 metros; una zodiac de cinco metros y un subfusil marca Skorpion V-82, calibre 7,65 con 4 cargadores y 36 cartuchos.

Finalmente, se intervinieron también 34 garrafas de gasolina de uno 30 litros cada una, 6 coches y una furgoneta de alta gama, diversas joyas y relojes de lujo, 45 teléfonos móviles, 1.100 euros, tres navegadores GPS, un teléfono satélite, así como numerosa documentación relacionada con la investigación.