Parece que está tranquilo, pero Rodrigo Roza, de la Taberna del Zurdo de Oviedo, se juega hoy mucho: hacer el mejor pincho del mundo. Para intentarlo, está en San Sebastián en d’ Pinchos, el primer congreso y concurso internacional del pincho.

¿Cuál ha preparado esta vez?

No lo puedo desvelar.

 

No, porque nunca conté lo que íbamos a hacer y trajo buena suerte.

¿Es supersticioso?

No, no es eso.

Cuénteme algo entonces.

Puedo decirle que será algo muy de Asturias, con cosas de la huerta y del Cantábrico.Va a ser una cosa nueva que hacemos para este campeonato.

Parece un pincho sencillo.

Lleva 26 ingredientes.

¿No son muchos para un solo bocado?

Algunos se suprimen porque se utilizan sólo durante la cocción. Lo que queremos es que en dos o tres bocados pasen muchas referencias de sabores. Queremos innovar pero manteniendo la tradición.

¿Y eso, cuánto le lleva?

He estado un par de meses haciendo pruebas.

Va a tener competencia extranjera: de Japón, México, Estados Unidos... ¿Pero el pincho no era español?

En realidad lo que vamos a hacer es cocina en miniatura. España es la referencia en todo el mundo y yo quiero que Oviedo llegue a serlo también. La tapa es una cosa muy española, es una forma de comer.

Lo suyo son las tapas y los pinchos pero, ¿sueña con una estrella?

La Taberna del Zurdo es un restaurante informal y divertido y queremos que los clientes disfruten del placer de la gastronomía. Sólo eso.

BIO

Es ovetense y tiene 39 años. En octubre ganó el III Concurso Nacional de Pinchos Ciudad de Valladolid.