El Hospital Clínico ha abierto un «estudio exhaustivo» para saber por qué un niño de 12 años, Lou Anthony G. S., murió tres horas después de haberle dado de alta. La muerte del menor, filipino y de nacionalidad española, está bajo secreto. El Clínico asegura que ha seguido los protocolos de forma rigurosa. Según El País, el menor ingresó a las tres de la madrugada del lunes porque escupía sangre, tenía fiebre y un fuerte dolor de espalda. Al parecer, le dieron de alta, tras recetarle ibuprofeno y paracetamol y explicarles a los padres que la sangre provenía del esfuerzo de toser.