Salud y Educación no trabajan en la misma línea. El Defensor del Menor en Andalucía, José Chamizo, denunció ayer en el Parlamento andaluz la «inexistencia» de coordinación entre las Consejerías de Salud y Educación para tratar a los menores que sufren trastornos de conducta.

Según Chamizo, los servicios de atención primaria no cuentan con profesionales con preparación específica capaces de realizar una rápida derivación de los menores a servicios especializados. Mientras, en los colegios, los profesores están «más ocupados» en atender a los alumnos con alguna discapacidad que a los menores con estos problemas, que los abordan desde una perspectiva disciplinaria.