Mosca de la fruta
Las hembras de la mosca se comportan como machos tras la modificación de un gen. Archivo
El hallazgo, susceptible de ser aplicable a la especie humana, demuestra que un único gen, llamado "fruitless", puede determinar cómo los machos y las hembras detectan y responden a las señales sexuales.

La modificación permite obtener un comportamiento masculino en un cuerpo de hembra

Esa modificación genética permite obtener "un comportamiento masculino en un cuerpo de hembra", según el responsable del experimento, el profesor Bruce Baker, de la Universidad de Stanford de California (EEUU).

Previamente a ese estudio, Baker había determinado que ese gen controla el ritual masculino de la mosca de la fruta, consistente en seis pasos, para cortejar a las hembras.

"Hemos creado una nueva y poderosa forma de manipular un gen interesante, que controla el estilo de vida y todas las fases del flirteo" en esos insectos, según el coautor del nuevo experimento, el profesor Jeffrey Hall.

La mosca de la fruta comparte muchos genes con la especia humana, por lo que los científicos confían en encontrar un equivalente del "fruitless" entre los hombres.

"No me sorprendería descubrir que detrás de los comportamientos humanos sexuales, también se encuentra un circuito básico en el sistema nervioso que permite la atracción y el emparejamiento", según Baker.

¿Por qué se utiliza la mosca de la fruta en genética?

La mosca de la fruta se utiliza en genética porque, además de compartir genes con los humanos, es muy fácil de cuidar y se reproduce muy rápidamente.

El 61% de los genes en enfermedades humanas conocidas tienen una contrapartida identificable en las moscas de la fruta, por lo que son idóneas para las investigaciones genéticas que tienen como fin extrapolarse a los humanos.