Gato asesinado en Reino Unido
El gato Ykiyo fue hallado muerto y se cree que es una de las posibles víctimas del asesino de Croydon. SNARL

La asociación protectora de animales Snarl lleva un par de años investigando una "avalancha de ataques" que ha provocado la muerte de cientos de animales —principalmente gatos, pero también zorros y conejos— en el entorno de Croydon, al sur de Londres. Las muertes, más de 250 según los cálculos de esta asociación, han sido vinculadas hasta ahora a un único asesino en serie.

En la búsqueda del sospechoso participan también las autoridades locales, así como la Real Asociación para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (RSPCA, por sus siglas en inglés), una de las mayores organizaciones que promueven el bienestar animal en el Reino Unido.

La última víctima que estos organismos vinculan con este asesino sería un conejo llamado Teddy, cuyo cuerpo fue hallado desmembrado por su dueño en el jardín de su casa en Harpenden, Hertfordshire (norte de Londres). No obstante, las autoridades locales están investigando aún si la muerte de la mascota guarda relación con los otros casos.

La dueña de Teddy llegó a calificar de "incomprensible" que "alguien salte el muro para meterse en nuestro jardín, lo mate y mutile y luego lo deje junto a la casita rosa de juguete de mi hija para que lo encontremos", aseguró en declaraciones a la BBC.

Junto a Teddy, la semana pasada la policía de Hertfordshire confirmó otro caso de un gato muerto, llamado Taz, en la localidad de Potters Bar relacionado con esta ola de ataques.

La Policía Metropolitana, alertada por la protectora Snarl, comenzó en 2015 a investigar estos asesinatos en el área de Croydon. El director de Snarl, Tony Jenkins, calcula que más de 250 gatos, así como otros animales, habían sido víctimas de estas matanzas. "No hemos encontrado pruebas de que haya alguien más involucrado, ya que las lesiones son idénticas", agrega, y asegura que esto es muy posible ya que encajan los tiempos y los lugares donde tienen lugar los hechos.

En enero de 2016, la organización PETA ofreció una recompensa de 5.000 libras para quien fuese capaz de dar con el autor de las muertes. Desde entonces, la remuneración ha ascendido a 10.000 libras "por información que lleve al arresto y condena de la persona o personas responsables del asesinato y mutilación de gatos, conejos y zorros" en las zonas de Londres, Surrey, Hampshire, Kent, Berkshire, Sussex, Manchester, Oxfordshire y Hertfordshire, entre otras áreas.