Kiko Rivera
Kiko Rivera. EP

El hijo de Isabel Pantoja, Kiko Rivera, ha sido condenado por incuplimiento de contrato por no haber acudido a un festival celebrado en Fuerteventura en 2015 y dejar plantada a la empresa organizadora del evento. El DJ deberá pagar, además, una sanción de 2.482 euros.

El Juzgado de Primera Instancia número 18 de Sevilla dictó una sentencia el pasado 14 de septiembre, a la que tuvo acceso Vanitatis, en la que declaró a Rivera en "situación de rebeldía" cuando, en el verano de 2015, el DJ suspendió su concierto en un festival de Fuerteventura sin presentar ninguna justificación por su ausencia.

En consecuencia, David Navarro, propietario de la empresa encargada del evento musical DN7, demandó al sevillano por incumplimiento de contrato, según ha anunciado este lunes La Vanguardia.

El demandante declara que el plantón del artista fue "toda una faena", ya que su nombre aparecía como cabeza de cartel del evento.

Tras la suspensión del concierto, Rivera devolvió el dinero que le habían adelantado, pero Navarro le reclamaba los gastos ocasionados por daños y perjuicios,como el billete de avión de primera clase, la reserva del hotel y la promoción de la actuación. En total, la cantidad ascendía a unos 10.000 euros, según anuncia el medio.

Una vez superado el plazo de 10 días para responder a la demanda y sin tener noticias del hijo de la tonadillera, el juez dio por válido el contrato presentado por el productor y declaró al demandado "en situación de rebeldía".

La justificación que recibió después el empresario por parte del DJ fue que este se había desplazado a Londres con su mujer, Irene Rosales, para visitar a su hijo Francisco. Este viaje les valió una exclusiva a la pareja.

Esta no ha sido la única sentencia de un juez al actual concursante de Gran Hermano, ya que, como recoge Vanitatis, ese mismo verano de 2015 recibió demandas por parte de otros tres empresarios desde diferentes localidades: en Benidorm (Alicante), Zorita (Cáceres) y San Bendito (Ciudad Real).