Tras conocerse que las dos rapaces protegidas halladas muertas en Medina del Campo presentaban muestras de veneno usado para los topillos, la Federación de Cazadores, que fue quien recogió y mandó analizar los cuerpos, ha asegurado que no serán las últimas que aparecerán.

«Sólo hay que irse un rato al campo y ver como hay multitud de tierras llenas de tubos sin enterrar, en contra de lo que mandaba el protocolo de la Junta, con veneno esparcido por fuera de ellos y con bolsas y bolsas tiradas por las cunetas. », explica el presidente provincial, Jesús Hernandez.

«Se han hecho barbaridades y se ha echado veneno indiscriminadamente, así mueren animales. No me puedo creer que en la Junta diga que no hay ningún caso más. Que presenten los resultados por escrito.

Ahora es cuando no hay alimento en el campo y con todo el veneno esparcido no sé lo que va a pasar"

"Me da la impresión de que no han dado la orden al Seprona para que actúen con un poco de celo», subraya.

El secretario de la asociación va todavía más lejos: «Ahora es cuando más miedo me da. No hay alimento en el campo y con todo el veneno esparcido no sé lo que va a pasar».

Por su parte, desde la Junta no quisieron hacer ninguna declaración sobre la noticia de la aparición de aves muertas por veneno, publicada ayer por 20 minutos.

"El responsable regional de UPA, Julio López, dijo ayer a 20 minutos que la clorofacinona es poco letal «Te aseguro que han hecho pruebas con un topillo en un recipiente con el veneno que ha dado la Junta y no se muere".

Los agricultores:

"El veneno no mata ni a los topillos"

"El responsable regional de UPA, Julio López, dijo ayer a 20 minutos que la clorofacinona es poco letal «Te aseguro que han hecho pruebas con un topillo en un recipiente con el veneno que ha dado la Junta y no se muere".

"Lo mismo ha pasado en una nave donde han roído las bolsas de la clorofacinona y no han fallecido. Si fuera tan dañino estaría el campo lleno de animales y no es así. Lo que está claro es que otra vez hay más topillos y las soluciones de la Junta, cuando las hay, no funcionan. Ante estas circunstancias no me extraña que algún agricutor haya hecho cosas no permitidas para defender su pan», concluye.