No hay apenas un lugar público donde estudiar el fin de semana. Los estudiantes gijoneses reclaman que las bibliotecas municipales estén abiertas los sábados y domingos. Dicen, además, que no hay plazas en otros locales públicos en la ciudad como alternativa.

Las únicas de que disponen los que quieren consagrar el fin de semana a los libros son las salas de estudio de los centros municipales de El Llano y La Calzada, ambas a varios kilómetros del centro. También está abierta la biblioteca Jovellanos, en el corazón de la ciudad. Depende del Principado, pero en sus instalaciones es casi imposible estudiar porque las mesas que tiene sólo son para hacer consultas.

En la ciudad hay once bibliotecas de la red municipal, y tan sólo tres de ellas (La Calzada, El Llano y Pumarín Gijón Sur) abren los sábados. Antes y durante los exámenes, cuando la demanda de plazas de estudio es mayor, sí que amplían los horarios de apertura, e incluso se permite el estudio nocturno.

Como señala Beatriz García, del Sindicato de Estudiantes, hay personas que sólo estudian en época de exámenes, «pero otros muchos lo hacemos todo el año».

Reservar el sitio, mal visto

Es muy común, en época de exámenes, ver cómo en una biblioteca o sala de estudio alguien llega, deja unos apuntes en la mesa y se larga. Se reserva así una o varias plazas de estudio para todo el día, dejando sin sitio a los demás. Para luchar contra este abuso, en junio de este año los empleados de las bibliotecas municipales empezaron a realizar controles periódicos para quitar los apuntes y mochilas de aquellas plazas que estuvieran desocupadas durante al menos una hora seguida.