Una armenia en La Rinconada
Alumnas ensayando uno de los números con cuerdas en el pabellón de La Rinconada. Abajo, Armine. (V. Hidalgo)
Armine Arabachyan, deportista olímpica, entrena al club de gimnasia rítmica La Rinconada, que el 15 irá a los campeonatos andaluces Ô «Venga, chiqui, ahora haz una barquita, como tú sabes». Y Elisa, de ocho años, arquea del todo su espalda hasta que sus pequeños pies tocan el suelo enmarcando su cara. Es una de las 25 niñas a las que da clases Armine, procedente de Armenia,  en uno de los dos clubes de gimnasia rítmica que hay en La Rinconada.

Armine y su amiga Miriam Sánchez, ambas entrenadoras nacionales, han hecho revivir la gimnasia en La Rinconada. Con esfuerzo, paciencia e ilusión han logrado que, con tan sólo un año de vida, el club sea subcampeón de Sevilla y vaya a participar el 15 de diciembre en los Campeonatos Andaluces de Gimnasia Rítmica. Y de eso Armine sabe mucho: es gimnasta olímpica. Participó en los Juegos de Sydney por Armenia, pero hoy se siente sevillana. «Vine a España por amor, a mi marido lo destinaron aquí, y quise seguir con la gimnasia». En el club se siente cómoda «porque puedo enseñarles a mi estilo, ofrecerles lo que a mí me enseñaron... ¡Ellas dicen que bailo como Almudena Cid!».

Entre las niñas, que van de los 4 a los 17 años, las hay altas, bajitas, delgadas y gorditas, pero ellas siguen una filosofía justa: «Las tratamos a todas por igual. No les quitamos la ilusión». Las cinco chicas que irán a la competición confían en sus maestras. «Si nos esforzamos mucho podemos quedar en buena posición», dice Julia. «¡Bronce, mínimo, eh!», vaticina Armine. Y apunta más alto: «Ya pensamos en el Campeonato de España».