Un niño alemán de once años de edad disparó intencionadamente dos veces contra la cabeza de su padrastro y trató posteriormente de camuflar el crimen como un intento de suicidio.

Según indica la Policía, el niño, cuya identidad no ha sido facilitada, los llamó tras realizar los disparos y aseguró que su padrastro se había dirigido el arma contra sí mismo para quitarse la vida.

El hombre se encuentra hospitalizado en estado estable

El hombre, de 49 años de edad, se encuentra hospitalizado en estado estable en la sección de cuidados intensivos del hospital de la localidad de Fulda, en el centro de Alemania, pero no puede hablar y recibe respiración asistida.

La Policía destacó que los disparos se produjeron hace una semana en la vivienda familiar en la pequeña localidad de Hosenfeld, en el estado federado de Hesse, donde el pequeño tomó una pistola de pequeño calibre de un expositor de armas.

El pequeño ha sido internado en un centro psiquiátrico infantil

Los investigadores del caso llegaron a la conclusión, durante el interrogatorio del niño, de que los hechos no podían haberse desarrollado como los explicaba el pequeño, que se encuentra internado en la sección cerrada del hospital psiquiátrico infantil de Marburg.

Según los encargados de la investigación, el niño se hizo con las llaves del armario y sacó de éste un arma mientras su padrastro se encontraba en el baño. Cuando el hombre, cazador aficionado, regresó a la sala, el niño le disparó dos veces contra la cabeza y poco después llamó a las fuerzas de seguridad.