ATENCIÓN: CONTIENE 'SPOILERS'

El último capítulo de la séptima temporada de Juego de Tronos ha sido capaz de cumplir expectativas y de dejar en el cuerpo de sus fans las ganas irrefrenables de ver más, cosa que no ocurrirá hasta el año que viene, para desesperanza de esos mismos seguidores.

Uno de los momentos más épicos del capítulo (larguísimo, con su 1:16:32 de duración) fue la reunión definitiva, esa en la que los principales protagonistas se reunieron, en unas escenas en las que todo el que es importante en la serie estaba presente. En Pozo Dragón se reunían Daenerys (a lomos de su dragón) y Jon Nieve y los suyos, esto es Tyrion, Theon Greyjoy, Jorah Mormont, El Perro y el resto del equipo, con la presencia estelar del caminante blanco que hicieron prisionero en la épica batalla más allá del muro.

Por el otro lado se presentaban Bronn y Brienne (enviada de Sansa Stark), amén de la reina Cersei y Jaime Lannister y su escolta, ser Gregor, la Montaña, que había recibido unas intrucciones precisas de Cersei al más puro estilo de la lista de asesinatos de Arya. En este orden, y si la reunión dejaba de ser pacífica, debía matar a Daenerys, Tyrion y Jon, en ese orden.

"Solo hay una guerra que importa: la Gran Guerra. Y ya está aquí", explica Jon a Cersei, a la que habla del ejército de los muertos y le hace una maravillosa demostración, cortando al caminante blanco en varios pedazos y matándole después con vidriagón. Pero a pesar de lo impactante de la demostración no hay trato, pues Cersei exige la obediencia de Jon, cosa que él no puede hacer pues rindió lealtad a Daenerys. La retórica de Tyrion, que conversa a solas con la persona que más le odia en el mundo, Cersei, parece arreglar las cosas para que haya una tregua y un frente común contra los muertos.

Pero es todo una patraña. En realidad Cersei está ganando tiempo y a espaldas de Jaime ha mandado a Euron a buscar la ayuda del ejército de mercenarios de La Compañía Dorada y le revela a su hermano que no tiene intención de ayudar en la lucha del norte contra los caminantes blancos. Algo se rompe entonces entre los dos Lannister.

Ellos no son los únicos hermanos enfrentados. En Invernalia Sansa y Arya siguen recelando la una de la otra... o al menos eso parece. Sansa prepara un juicio al que acuden todos los Stark de Invernalia y la corte se señores fieles al norte, incluido Meñique. Cuando parece que el acto va a juzgar a Arya... resulta que es un juicio por traición contra Meñique. Los Stark se han cansado de que les maneje y traicione y la sentencia es de muerte. La propia Arya la ejecuta, tal y como decía su padre: el que dicta la sentencia, debe cumplirla.

Los Targaryen no tenían problemas con eso de casarse y procrear con sus hermanos Y... sí: Jon Nieve no es un bastardo. Es Bran, en conversación con Sam Tarly (que ha llegado al muro desde la Ciudadela) quien revela que Jon es en realidad hijo de Rhaegar Targaryen (el hermano muerto de Daenerys) y Lyanna Stark (hermana de Ned Stark). Sí, no lo piensen más: Daenerys es la tía de Jon Nieve. Pero no acaba ahí la cosa: como Rhaegar y Lyanna se habían casado antes de concebirle (en secreto) Jon es... ¡El verdadero heredero legítimo de la casa Targaryen y del trono de hierro! Su verdadero nombre es Aegon Targaryen.

Y como los Targaryen no tenían problemas con eso de casarse y procrear con sus hermanos, y aún sin saber aún su parentesco, Jon y Daenerys acaban yaciendo en el lecho.

Y mientras los dos tortolitos se calientan ante la llegada del invierno, éste llega en forma de caminantes blancos hasta el muro. No hay problema, los defensores, la guardia de la noche y otros grandes figuras como Tormund 'Matagigantes' y Beric Dondarrion, saben que el muro tiene un fuerte encantamiento, una magia ancestral que no dejará pasar al ejército de los muertos.

Pero, y aquí llega la escena final que te deja con el corazón en un puño, lo que no se imaginaba Brandon el Constructor es que los caminantes blancos llegarían con el Rey de la Noche a lomos de un dragón. Viserion, reclutado por los muertos, ataca con su fuego azul al muro... y el muro cae. El ejército de los muertos ha llegado a Poniente.