A partir de diciembre, la Consejería de Sanidad comenzará a realizar pruebas a los trabajadores que, en algún momento, han estado expuestos al amianto, un producto vinculado a enfermedades como fibrosis pulmonar y cáncer, entre otras patologías, según informó Ical. Se pondrán en contacto con los más de 1.500 afectados que están registrados en la región para que acudan a sus centros de salud y se hagan estudios respiratorios.

Valladolid es la provincia con mayor número de trabajadores expuestos: 1.009, de los que 610 continúan en activo. Burgos (161, 71 siguen en activo), León (126, 53 en activo) y Salamanca (76, 64 en activo) le siguen en número de afectados.