El hallazgo de los cuerpos de dos niños eleva a 41 las víctimas mortales por los dos naufragios de embarcaciones de transporte de pasajeros que se registraron entre el martes y el jueves en Brasil, uno frente al litoral atlántico de la ciudad de Salvador y otro en un afluente del río Amazonas.

Las autoridades habían informado inicialmente de que el número de víctimas mortales ascendía a 44, pero posteriormente rebajaron la cifra a 39, después de revisar el número de fallecidos,

Los cadáveres de los dos menores una niña de cerca de 8 años y un niño de unos 3 han sido encontrados este viernes en la bodega de la embarcación que se hundió en la noche del martes en el río Xingú, según un comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública y Defensa Civil (Segup) del estado amazónico de Pará.

Los equipos de rescate hallaron los cuerpos cuando retiraban las mercancías de las bodegas de la embarcación Capitao Ribeiro, que ha sido reflotada tras hundirse el martes a pocos metros de la costa al volcar en medio de un vendaval que provocó un remolino en el río.

El barco, que carecía de permiso para transportar pasajeros, llevaba 52 personas a bordo, de las que 27 consiguieron llegar a nado a la orilla del río Xingú.

Con el hallazgo de estos dos cuerpos, el número de víctimas mortales de este suceso asciende a veintitrés y el de desaparecidos baja a dos.

En el otro accidente, ocurrido el jueves en la Bahía de Todos los Santos, en el litoral Atlántico, los fallecidos registrados hasta ahora son dieciocho y los bomberos han reanudado la búsqueda de desaparecidos.

La embarcación zarpó en medio de condiciones meteorológicas adversasLa lancha rápida Cavalo Marino I, con capacidad para transportar a 162 personas y que viajaba con 116 pasajeros y 4 tripulantes, se hundió a unos 200 metros de la playa de Mar Grande, en la isla de Itaparica, poco después de zarpar con rumbo a Salvador, capital del estado de Bahía.

La Marina informó de que 89 personas fueron rescatadas con vida, pero no confirmó el número de desaparecidos, que podría llegar hasta trece, debido a que algunos de los pasajeros consiguieron llegar a nado hasta la playa sin comunicarlo a las autoridades.

Los supervivientes relataron que la embarcación zarpó en medio de condiciones meteorológicas adversas, con lluvia, vientos fuertes y olas de hasta dos metros. Una ola levantó la lancha por uno de sus costados, con lo que todos los pasajeros fueran lanzados hacia el otro lado, y que una segunda ola terminó volcándola.

Las causas de ambos accidentes se están investigando y, pese a que en los dos casos había condiciones meteorológicas adversas, también fueron denunciadas omisiones y falta de condiciones de seguridad de las empresas de transporte.