Los equipos de rescate que trabajan en la zona afectada por un grave corrimiento de tierras a las afueras de Freetown, la capital de Sierra Leona, han localizado ya casi 400 cadáveres, según el fiscal jefe de la ciudad, Seneh Dumbuya, que espera que el balance de víctimas mortales ronde el medio millar.

El alcalde, Sam Gibson, ha explicado que la intención es celebrar un funeral masivo lo antes posible para liberar espacio en la morgue central de Freetown, donde, según ha advertido, se espera que sigan llegando cadáveres durante las próximas horas.

Los equipos de emergencias, apoyados por las fuerzas de seguridad y ONG presentes en la zona, se centran en localizar a posibles supervivientes y en auxiliar a las 3.000 personas que se calcula se habrían quedado sin casa.

El lunes por la mañana una enorme porción de terreno se precipitó sobre Regent, una pequeña localidad donde la mayoría de los edificios se han construido sin los permisos necesarios, según el Gobierno.

"Estábamos durmiendo cuando escuchamos el ruido de una de las paredes cayendo. Cuando nos despertamos la casa entera estaba inundada", ha relatado Salimatu Bangura, de 36 años. Ella logró escapar pero su hermano ha muerto sepultado por el lodo.

Estos sucesos son habituales en Sierra Leona, con endebles construcciones vulnerables al temporal, pero el balance de víctimas la coloca como de las mayores tragedias sufridas por el país africano en los últimos años.

Según The Sierra Leone Times, la carretera que une la localidad de Regent con Freetown ha quedado cortada y el tráfico suspendido. Asimismo indica que otras áreas del entorno de la capital sierraleonesa, como Kissy Brook y Dworzak Farm, se han visto también afectadas por las inundaciones.