El embalsamador de Salvador Dalí, Narcís Bardalet
El embalsamador de Salvador Dalí, Narcís Bardalet EUROPA PRESS

En una atención a los medios frente al Teatre-Museu Dalí de Figueres (Girona), ha dicho que "todo es imprevisible en Dalí", y ha explicado los momentos emotivos que rodearon los trabajos para embalsamar el cuerpo del artista.

"Yo me espero sorpresa, porque en Dalí todo era sorpresa", una vez se desentierre el cuerpo del pintor, ha observado el experto, que ha dicho que impidió en todo momento que nadie pudiera tener una fotografía del artista embalsamado, y solo se pudieran obtener del proceso.

"Puede ser muy emotivo ver la imagen de Dalí, y como aparecerá es muy daliniano", ha dicho el técnico forense, a quien le gustaría que el artista conservara el bigote.

"Un momento enormemente emotivo fue cuando, a parte de embalsamarlo, lo tuvimos que lavar y arreglar, porque se había estado en la UCI y su imagen estaba desmejorada y teníamos que devolverle toda la elegancia posible", ha relatado.

Ha dicho que a Dalí no le gustaría esta situación, y ha evocado que el momento más emotivo fue cuando con una pasta húngara le dieron forma al bigote daliniano que, tal como él decía, tenía que dar las "diez y diez".

Visiblemente emocionado, ha concluido: "Hoy puede ser que pueda ver heridos mis sentimientos cuando vea el bigote y la figura del artista".

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