En total, se han requisado 800 kilos de mercancía, como fruta, bebida, ropa, pareos o bocadillos.

Gran parte del material estaba oculto entre las dunas, donde los vendedores tenían habilitados algunos escondites para reponer la mercancía.

La Policía también ha interpuesto dos denuncias más por repartir publicidad dinámica sin autorización.