Cada vez son más los asturianos que se curan en salud contra los morosos cuando ponen un piso en alquiler. Y también los inquilinos. En Asturias ya hay 2.189 contratos de arrendamiento de viviendas blindados contra impagos, 917 más que hace un año.


Desde el lanzamiento del PNAG (Plan de Alquiler Garantizado) en enero de 2006, en Oviedo se han firmado 709 de estos contratos, en Gijón 581, 406 más en Avilés y 493 en el resto del Principado, según datos de la Corte de Arbitraje, organismo que tramita este tipo de documentos.

Además, en Asturias hay 95 agencias inmobiliarias que colaboran y están homologadas para ofrecer a sus clientes esta cobertura, 54 más que hace un año. 26 de ellas están en Oviedo, 23 en Gijón, 14 en Avilés y 32 en el resto del Principado.


Pero no sólo los propietarios están protegidos. Los inquilinos pueden usar este contrato para evitar, por ejemplo, que les suban la renta por encima del IPC, que les echen antes de que venza el contrato o que no les arreglen una gotera.


Sin embargo, de los 105 casos que tuvieron que llegar a un proceso de mediación en 2006 por la falta de acuerdo entre las partes, todos fueron por incumplimiento de los inquilinos.

El año pasado se registraron en el Principado 98 procedimientos arbitrales por impago del alquiler, cuatro por daños en el inmueble y tres por no hacer frente al pago de la luz, el agua o el gas.