Completar unos trámites burocráticos o visitar un museo puede hacerse cuesta arriba para cualquiera, pero mucho más para los minusválidos. En Granada todavía quedan casi una decena de edificios del Gobierno central con barreras arquitectónicas en sus accesos. Lo malo es que algunos son inmuebles catalogados, con valor histórico, y que presentan serios problemas para adaptarse a los nuevos tiempos.

Uno de ellos es el Museo de Bellas Artes de Granada. Ubicado en la primera planta del palacio de Carlos V, en la Alhambra, ofrece limitaciones de acceso «de difícil subsanación», según reconoce el Gobierno en una reciente respuesta parlamentaria al PP en el Congreso. Se trata de un edificio del siglo xvi de gran valor patrimonial.

También la sede de la Subdelegación del Gobierno, en la Gran Vía, se encuentra en esta situación. La zona más problemática es la Oficina de Información y Registro –de las más usadas–. La eliminación de las barreras del edificio está en estudio, aunque la tarea es bastante complicada, al ser un inmueble catalogado.

La Delegación del INE, el Laboratorio de Sanidad Animal de Santa Fe o el Museo Arqueológico y Etnológico  completan la lista de puntos negros para los minusválidos.

Este último, ubicado en las Casas de Castril y de Latorre y de gran relevancia barroca, está pendiente de una remodelación integral. El Instituto Geográfico Nacional tiene un escalón en la entrada que pronto será eliminado.

También el centro del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) de Cartuja presenta problemas de acceso para discapacitados. Aunque no tiene barreras, el centro de Demarcación y Servicio de Costas cuenta con un ascensor más estrecho de lo que dicta la normativa. Tiene 70 centímetros y debería medir un metro.

Obstáculos en aseos, pasillos...

Hace unos meses, la Federación Provincial de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Fegradi) identificó los diez edificios públicos de la capital que presentan mayores problemas de acceso. Entre ellos figuran el Instituto Andaluz de la Juventud, Medio Ambiente del Ayuntamiento o la sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). El estudio añade otra treintena de inmuebles que presentan obstáculos en aseos, mostradores o pasillos.