Los participantes en la protesta, que iban ataviados como turistas -maleta en mano y gafas de sol-, han criticado la proliferación de pisos turísticos en la capital balear que está provocando el desplazamiento involuntario de los vecinos de sus barrios, debido al encarecimiento de la vivienda, y han denunciado la saturación de los servicios públicos como consecuencia de la masificación turística.