Macron y Merkel
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, antes de la rueda de prensa tras su encuentro en la cancillería alemana. Clemens Bilan / EFE

El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró este lunes tras reunirse con la canciller alemana, Angela Merkel, que la revitalización del eje franco-alemán es clave para una "histórica nueva fundación" de la Unión Europa.

Macron realizó estas declaraciones en la rueda de prensa que ofreció junto a la canciller en su primera visita oficial a Berlín, un día después de jurar oficialmente su cargo y apenas unas horas después de nombrar a su primer ministro.

"Necesitamos una refundación" del proyecto europeo, aseguró Macron, que recalcó que para que se produzca es clave "recomponer la confianza" de la "relación histórica" entre París y Berlín y estrechar la cooperación del tándem a la cabeza de la Unión Europea (UE).

"Yo -subrayó el presidente francés-, voy a ser un socio abierto, directo y constructivo" para Alemania, porque "de ello depende el éxito de Europa".

Para que se produzca el necesario "cambio fundamental" en la UE es preciso que las relaciones entre Alemania y Francia sean estrechas, agregó el presidente galo, quien consideró que una buena sintonía es el "requisito previo" para el avance de ambos países y el conjunto del bloque comunitario.

Más confianza

"Nuestra relación necesita más confianza y más resultados", opinó el presidente francés.

Merkel, por su parte, apostó por una relación "de plena confianza" que genere "una estrecha cooperación" para el bienestar de los dos países y subrayó que "los intereses de Alemania están estrechamente ligados con los intereses de Francia".

A Alemania sólo le puede ir bien cuando a una Francia fuerte le va bien"A Alemania sólo le puede ir bien cuando a una Francia fuerte le va bien", apostilló.

Los dos líderes se comprometieron además a empezar a presentar resultados en pocos meses y anunciaron que esperan confeccionar a medias tras las elecciones parlamentarias de junio una hoja de ruta para el futuro de la UE y la eurozona.

La canciller explicó que entre los principales temas que han empezado a tratar está el establecimiento de un sistema de asilo común para la UE y la inclusión en las relaciones comerciales de una cláusula de reciprocidad para poner freno a importaciones que no cumplan ciertos estándares.

Generar empleo

El presidente francés aseguró que su país necesita "implementar las reformas necesarias" para generar empleo y se comprometió ante la canciller alemana a trabajar en esa dirección.

"Necesitamos ser más eficientes", apuntó Macron en una comparecencia con la líder alemana al término de la reunión mantenida en Berlín, adonde viajó un día después de asumir el cargo, conforme a la práctica habitual entre los mandatarios del eje franco-alemán.

Francia es el único gran país de la UE que no ha logrado combatir el problema del desempleoMacron admitió que tiene ante sí "una tarea muy difícil" que atender, ya que Francia "es el único gran país de la UE que no ha logrado combatir el problema del desempleo".

Señaló la necesidad de aplicar asimismo a escala europea las reformas necesarias y afirmó que en el camino para conseguir una "mayor eficiencia" como, a su parecer, esperan los ciudadanos "no va a haber tabús".

El nuevo jefe de Estado francés agregó que su victoria electoral fue posible porque se logró "transmitir entusiasmo" y subrayó que su obligación ahora es "responder a este entusiasmo" y demostrar que "esta Europa funciona".

Merkel, por su parte, agradeció al presidente francés que eligiera Berlín para su primera visita al extranjero y destacó que ello es expresión del alto valor que ambos países "han dado a través de la historia" a su "especial relación".

La dirigente alemana se refirió a la necesidad de seguir "una hoja de ruta" para llevar adelante proyectos que, advirtió, no podrán realizarse "de la noche a la mañana", sino desde el trabajo continuado.

Merkel valoró positivamente varias de las propuestas de Macron, como la posibilidad de incluir un criterio de reciprocidad en los acuerdos comerciales, de tal forma que se pueda proteger los productos europeos de los procedentes de terceros países que no cumplen ciertos estándares.

La canciller también recibió positivamente la necesidad de mejorar la protección común para las inversiones y de avanzar en la integración de la eurozona, aunque no entró en detalles en este asunto, del que Berlín en principio recela.

"No siempre estamos de acuerdo", reconoció Merkel sobre el funcionamiento del eje franco-alemán, pero se mostró convencida de que "de la simbiosis" de las posturas de Berlín y París siempre sale "algo bueno, no sólo para los dos países, sino para toda Europa".