El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, mostró ayer preocupación por el repunte de la inflación en la zona del euro en octubre, después de que la entidad anunciara que mantenía los tipos de interés en el 4%. Trichet calificó de «agudo» el aumento de la tasa de inflación del 2,6% el pasado mes y consideró que es «un motivo de espacial preocupación», ya que existen presiones al alza sobre los precios a medio plazo. Tras destacar la subida de la inflación en 5 décimas respecto a septiembre, el presidente del BCE apuntó al encarecimiento del crudo, de las materias primas y de algunos alimentos como posibles culpables.