David Pellicer
David Pellicer, fundador de la firma de gafas Etnia Barcelona. ETNIA BARCELONA

Su idea era irse a estudiar inglés a Londres, pero a los 17 años David Pellicer no tuvo más remedio que terminar encargándose del negocio familiar: una fábrica de gafas. Refundo la empresa, aprendió diseño, visitó las ópticas como comercial y decidió arriesgar, centrando el foco en las monturas de colores, un nicho de mercado que no cubría ningún fabricante.

El diseño tan característico de Etnia Barcelona no ha dejado indiferente a celebrities de la talla de Brad Pitt, Cara Delevigne o Beyoncé, pero Pellicer no lo usa como reclamo publicitario. Prefiere que sea la calidad de su producto 'el que hable' y por eso sus gafas dan la vuelta al mundo cogiendo de cada país los mejores materiales. Monturas, bisagras, pinturas... Todas las materias primas vuelan hasta una fábrica en China donde se ensamblan. Luego, viajan a Italia para cortan las lentes y, por último, pasan el control de calidad en Barcelona desde donde se distribuyen a todo el mundo.

Una marca española que en 2016 facturó 65 millones de euros y que está presente en Norte América, Australia, Latinoamérica, Oriente Medio... Acaban de abrir un edificio de siete plantas en el Born de Barcelona, un enclave que encaja como un guante con su filosofía vinculada al mundo de la cultura.

La calidad es una de sus obsesiones.
Es un tema de ser honestos. Siempre apostamos por la calidad de nuestros productos, pero en 2003 tuvimos un problema con unas monturas que comenzaron a despintarse y nos dejamos ese año el 20% de la facturación. A partir de ahí, decidimos buscar los mejores proveedores para cada pieza. En la actualidad, las pinturas, por ejemplo, nos las hacen los mismos que pintan para Apple. Las lentes de nuestras gafas son de la compañía italiana Barberini, los mejores del mundo.

Usted ha sido el responsable de sanear su empresa. ¿Qué buscó?
Diferenciarnos de la competencia y ser únicos para poder triunfar. El éxito no llega por una única cosa, pero sí que era básico dar calidad al mejor precio que puedas y si es bajo, mucho mejor. Si encima tu imagen y tu producto son diferentes al resto, son puntos a tu favor.

Pero salirse de lo establecido también es un riesgo.
Si no lo haces entonces te toca competir con monstruos que tienen unas escalas de coste mucho más bajas que las tuyas, cuya distribución es enorme y con marcas muy potentes.

Etnia Barcelona tiene una clara vinculación al mundo del arte a través de guiños con artistas como Jean Michel Basquiat, el fotógrafo Nobuyoshi Araki y Steve McCurry.
Culturalmente siempre me han interesado este tipo de cosas. Cuando comenzamos, a el artista Jaume Migó, quien nos hizo la primera campaña de publicidad, me enseñó a tratar la luz y a través de él comencé a involucrarme más con el mundo del arte. En Etnia Barcelona tratamos a las gafas como objetos de arte.

¿Cuál es el siguiente paso?
Queremos abrir en el mercado asiático.

También tiene una fundación. Hábleme de ella.
La idea partió de mi mujer que es quien se encarga de ella. Va dirigida a los niños que están en centro sociales o cuyas familias no tienen recursos económicos para acceder a unas gafas. Así que vamos centro por centro, les examinamos la vista y les proporcionamos unas gafas. Estamos en España y en África.

Sorprende que una empresa pequeña haga el esfuerzo de tener una fundación.
Nosotros estamos encantados de ayudar a los niños y ponerles nuestras gafas.