La reunión en Moscú entre el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, ha transcurrido con el conflicto sirio, la crisis de Ucrania y las armas químicas utilizadas por el ejército del presidente sirio Bachar Al Asad sobre la mesa de negociaciones, y en ella han expresado su deseo de aclarar sus respectivas posiciones en esos asuntos clave.

"No nos pongan en la falsa disyuntiva de estar con vosotros o contra vosotros", manifestó Lavrov a su colega estadounidense al comenzar el encuentro.  Tillerson, por su parte, dijo esperar que en la reunión se puedan "clarificar" las posiciones de cada uno, "determinar las diferencias y por qué existen" y ver "el modo de reducirlas". Lavrov se pronunció en el mismo sentido al señalar que para Rusia "es muy importante entender la postura de EE UU y las verdaderas intenciones de la administración" del presidente estadounidense, Donald Trump.

"No lo voy a ocultar, nos han surgido muchas preguntas teniendo en cuenta las ideas a veces contradictorias que se han dicho en Washington en relación a todo el ámbito de las relaciones bilaterales y multilaterales", subrayó.

El jefe de la diplomacia rusa calificó de "ilegal" el reciente ataque de EE UU contra una base aérea siria y aseguró que para Moscú "es primordial no permitir la repetición de acciones similares en el futuro". "Creemos que su visita es bastante oportuna y nos brinda la posibilidad de aclarar, con sinceridad y honestidad, las perspectivas de cooperar en todas estas cuestiones, sobre todo en lo que se refiere a la creación de un amplio frente antiterrorista", apuntó.

Tillerson coincidió con su colega ruso y expresó su esperanza de que el "encuentro sirva para impulsar un diálogo abierto y sincero" para que los dos países puedan desarrollar sus relaciones "en una dirección positiva". "Este encuentro se produce en un momento muy importante, en el que intentamos aclarar nuestras posiciones y hablar de los ámbitos en los que nuestros objetivos e intereses coinciden, pese a las diferencias tácticas", afirmó. La reunión, agregó el secretario de Estado, "también nos permitirá revelar los puntos en los que nuestras opiniones no coinciden para reducir esas contradicciones".

El presidente de Rusia, Vadimir Putin, por su parte, ha asegurado que el nivel de confianza con el Gobierno estadounidense liderado por Trump ha empeorado "sobre todo en el aspecto militar". "El nivel de confianza ha descendido", ha asegurado en una entrevista a un canal de televisión ruso, según informa Sputnik, justo cuando se producía la reunión entre Lavrov y Tillerson.

"Todos saben muy bien que, por iniciativa de Estados Unidos y Rusia, se hicieron grandes esfuerzos para eliminar las armas químicas que tenían las autoridades sirias. Damasco cumplió con todas sus obligaciones, lo que fue confirmado por la organización especializada de la ONU", ha señalado, en referencia a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).

El Kremlin dice que es "absurdo" no apoyar a Al Asad

También este miércoles y precisamente sobre ese asunto, el Kremlin tachó de "absurdo" dejar de apoyar a al Asad, como le exige Estados Unidos, porque sería renunciar a la lucha contra el Estado Islámico (EI) y otros grupos terroristas que actúan en el país árabe.

"Nos parece corto de miras plantear la necesidad de distanciarse de Al Asad sin recordar los dos objetivos principales", que son la lucha contra el terrorismo y el arreglo político de la crisis siria, dijo a los periodistas el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.