En este sentido, se presentarán además en torno a 1.300 firmas en apoyo a la adaptación automática de estas figuras, por acuerdo de la Comisión de Interpretación, Vigilancia, Estudio y Aplicación del Convenio Único (Civea), a la figura de contratado doctor una vez obtenida dicha acreditación.

"El jueves se reúne un grupo de trabajo de la Mesa Sectorial de Universidades y queremos que sepan ya que hay en torno a 1.300 profesores universitarios de toda índole que apoyan este solución", señala a Europa Press el portavoz de la asamblea, Carlos Bueno, que destaca que en el Pleno del Ayuntamiento de Sevilla del pasado viernes se aprobó por "unanimidad" de los grupos políticos el apoyo a la adaptación automática a contratar a doctor del colectivo.

Asimismo, el colectivo, tras una reunión mantenida el pasado jueves, se emplazó a una asamblea para después de Semana Santa en la que se prepararán las medidas de movilización, entre las que se baraja incluso la posibilidad de una huelga indefinida, bajo la fórmula de asamblea permanente, para después de Feria del colectivo.

Así, explicó el portavoz de la plataforma, dicha medida se llevará a asamblea para su votación; un paro, apostilló Bueno, supondría "no acabar los temas y que no haya segundos parciales ni, si se prolonga, finales en aquellas asignaturas donde tengamos presencia, que son muchas".

En el escrito que acompaña a las firmas, consultado por Europa Press, se expone cómo todas las personas que ocupan plaza laboral en las universidades andaluzas bajo las figuras de ayudante, ayudante doctor y contratado doctor interino, accedieron, en su momento, a su puesto de trabajo como personal docente e investigador (PDI) laboral mediante concurso público bajo los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad.

Este colectivo ha tenido además que superar un "exhaustivo" sistema de acreditación autonómico o nacional para obtener hasta dos acreditaciones, la segunda de éstas la de contratado doctor, siendo la disposición de esta última el único requisito que exigen la Ley Orgánica de Universidades (LOU) y la Ley Andaluza de Universidades (LAU) para ser contratados a dichas figuras. Lo ha hecho, asimismo, en un periodo de fuertes recortes presupuestarios para la investigación.

"Esto les ha exigido tener que asumir grandes esfuerzos personales y económicos para cumplir con las exigencias curriculares de estancias, congresos, o publicaciones internacionales, prácticamente sin ninguna ayuda ni apoyo financiero. Con todo ello, quienes no lograron la acreditación a contratado doctor perdieron sus puestos de trabajo y vieron cómo esas plazas eran amortizadas", lamentan.

PERJUICIO "IRREMEDIABLE"

En definitiva, este colectivo, por una parte, ha demostrado "con creces" disponer de una alta capacitación, adecuada a las exigencias de excelencia investigadora y académica de los grupos de investigación y departamentos universitarios en los que desarrollan su labor profesional; y ha logrado, por otra parte, a través de sus acreditaciones, evitar que las plazas, en un contexto de drásticos recortes, fuesen amortizadas.

Bajo la situación de excepción que implicó la imposición de una tasa de reposición del 10 por ciento, se pactó en la Civea la conversión automática del contrato de ayudante doctor -acreditados para la figura de contratado doctor- a contratado doctor interino, "y lo cierto es que el número de contratados doctores interinos ha ido creciendo considerablemente en estos años en las universidades andaluzas".

La finalización de este periodo de excepcionalidad a partir del año 2016, la parálisis de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca) y los cambios introducidos en los criterios de acreditación a los cuerpos docentes universitarios han llevado a este colectivo a una situación de "precariedad e incertidumbre" ante condiciones resolutorias sobrevenidas e improvisadas que le perjudican "de forma irremediable".

Y es que, ante dicha situación, los profesores ayudantes doctores acreditados a contratado doctor y los contratados doctores interinos se ven abocados a la extinción de sus contratos, viendo que se les restringe el derecho a la promoción automática que otras figuras del PDI de las universidades andaluzas sí disponen.

El colectivo también insta al rector de la Universidad de Sevilla, Miguel Ángel Castro, a defender una solución negociada en la Mesa Sectorial de Universidades que pase por la adaptación automática y que evite la vulneración de derechos de este colectivo "que tan perjudicado se ha visto en estos últimos años y que, aún a pesar de todas las dificultades, ha cumplido con la exigencia de acreditarse a contratado doctor".

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