Toda una vida ligero de equipaje

  • La Casa Museo de Antonio Machado es un gran recuerdo a su vida.
  • Castilla y León celebra este año los cien años de la llegada del poeta.
  • CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE SEGOVIA
La habitación en la que vivió Antonio Machado durante su estancia en Segovia se ha conservado tal y como la dejó en 1932.
La habitación en la que vivió Antonio Machado durante su estancia en Segovia se ha conservado tal y como la dejó en 1932.
JONATHAN GIL MUÑOZ

Una pequeña placa colgada en la esquina de una estrecha y oscura calle indica que unos pasos más abajo se encuentra la Casa Museo de Antonio Machado. Además del Acueducto, la Catedral o el Alcázar, Segovia esconde tesoros y rincones que muchas veces pasan desapercibidos por estar casi ocultos.

En la calle Desamparados, el poeta Antonio Machado vivió doce años en una pequeña habitación de una humilde pensión. Todo se ha conservado casi como el poeta lo dejó recordando su paso por nuestra ciudad que celebra, como toda Castilla y León, el centenario de la llegada de Machado a nuestra región.

Tras los pasos del gran poeta

Antonio Machado "llegó a Segovia el 25 de noviembre de 1919", permaneciendo en la ciudad hasta 1932, como nos explica Cesar Gutiérrez, guía del museo. Antes de llegar a las escaleras que dan paso a las habitaciones por las que deambuló el poeta tenemos que cruzar un pequeño patio adornado por un busto tallado con la efigie de Machado, regalo del gran escultor Barral.

En los doce años que estuvo en su pensión Machado apenas una vez había entrado aquí

Todo recuerda al poeta, su vida y su obra se confunden dándose sentido mutuamente. Para sacar la entrada tenemos que pasar a una pequeña estancia llena hasta los topes de libros.

Al fondo, rodeado de plagadas estanterías, tiene su despacho César que nos da la bienvenida dispuesto, una vez más, a enseñar la casa. "Machado llega a Segovia procedente de Baeza para ocupar una cátedra vacante de francés", nos comenta César mientras damos los primeros pasos por los estrechos pasillos de la pensión.

Lo primero que ve el visitante es la cocina donde la patrona, Luisa Torrego, pasaba la mayor parte del tiempo por ser la estancia más cálida de la casa. "Ella siempre decía que en los doce años que estuvo en su pensión Machado apenas una vez había entrado aquí". Unos cuadros colgados de la pared nos muestran la figura de la propietaria.

En invierno hacía tanto frío allí que para caldear la habitación abría las ventanas

La visita continúa, las maderas del suelo crujen bajo nuestros pies, mientras César nos sigue dando detalles de lo que fue la estancia del autor de Campos de Castilla en la casa. Pasamos por el salón para, finalmente, llegar hasta la que fue la habitación de Machado.

Sobre una pequeña mesita encontramos algunos libros que le pertenecieron y que a su marcha a Madrid allí dejó, siempre ligero de equipaje.

La habitación queda justo en la parte norte de la vivienda contando el guía que, en una ocasión, Unamuno visitó allí a Machado y éste le dijo que "en invierno hacía tanto frío allí que para caldear la habitación abría las ventanas del balcón para que entrara el calor de la calle".

El teatro, su otra gran pasión

Por los pasillos podemos ver fotos, retratos y recuerdos de Machado. "Aquí sobre todo trabajó escribiendo obras de teatro con su hermano Manuel", son pocas las poesías que dedicó en esos doce años a Segovia, destacando los versos con los que sí quiso inmortalizar la belleza de la vecina Sierra de Guadarrama, lugar al que se escapaba con bastante asiduidad.

La habitación que ocupó Machado, y más tarde toda la pensión, fue comprada por la Academia de Historia de San Quirce, queriendo conservar la huella que dejó Antonio Machado en nuestra ciudad. Antes de abandonar la vieja pensión el visitante puede dejar su firma en el libro de visitas de la Casa Museo, momento de despedirse de un genio humilde de las letras.

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE SEGOVIA

Mostrar comentarios

Códigos Descuento