Según el relato del fiscal, los agentes le persiguieron y le alcanzaron, y pese a que el joven alzó los brazos en señal de rendición, los funcionarios policiales le tumbaron en el suelo boca abajo, le propinaron golpes en las piernas con las defensas, le retorcieron un pie, le engrilletaron las manos y, de forma vejatoria, un agente le colocó la bota en la cabeza contra el suelo.

El joven, que fue condenado por delito de atentado por el golpe que propinó al policía que dio origen a su persecución, sufrió por estos hechos esguince en un tobillo y diversos hematomas.

El ministerio público considera que la actuación de los agentes constituye un delito contra la integridad moral y una falta de lesiones, por lo que solicita una condena para cada uno de ellos de un año de prisión, dos de inhabilitación para empleo público y multa de 900 euros.

Además, considera que el joven debe ser indemnizado en 3.850 euros por las lesiones y los daños morales. El juicio se celebrará este martes, 22 de marzo, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, y está previsto que continúe el lunes 27 de marzo.

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