En declaraciones a los medios de comunicación, este testigo ha señalado que la empresa de Cursach "era como una secta y no te podías ir de ahí" porque desde entonces se dedicaron a hundirle la vida".

Además, ha explicado que desde el grupo empresarial se pagaba a gente para que realizase denuncias falsas contra los locales que en aquel momento dirigía para que no les pudiera hacer competencia.

Este testigo, que ya había declarado ante el juez instructor del caso, Manuel Penalva, ha vuelto a declarar hoy, un día después de que detuvieran al director de Tito's, J.L. Este pasará previsiblemente este mismo jueves a disposición judicial.

Cursach se encuentra en prisión preventiva sin fianza desde el 3 de marzo. Se le imputan al menos 16 delitos, entre otros, homicidio y corrupción de menores, junto Sbert, también en la cárcel y junto a otro directivo, bajo el que pesan medidas cautelares, pero que permanece fuera de prisión.

Por otro lado, el ex jefe de la Policía Local de Palma, Joan Miquel Mut, negó este miércoles ante Penalva, haber realizado cualquier trato de favor a Cursach o a cualquier otro empresario y ha defendido que utilizaba "criterios de imparcialidad y objetividad".