BIO Además de actor es un “motero confeso”. Escribe en una revista de motos y se quiere comprar una Harley Davidson.

Probablemente, la mayoría de la gente no le reconocería por la calle. Fermí Fernandes es uno de los actores más cameleónicos de Buenafuente (La Sexta, L a V a las 24.00 h).

¿Qué hacía usted por Londres para haber nacido allí?

(Risas) Habría que preguntarle a mi madre, que era inglesa. Fue a visitar a su padre enfermo, y de paso nací yo.

Qué exótico...

Más exótico fue luego, cuando mi padre fue a buscarme, pero llenaríamos todo el
20 minutos con la historia.

¿Qué tal el cambio de cadena?

Bien. Yo voy a remolque de Andreu y él me dijo: «Nene, que vamos a cambiar de cadena» (risas). La Sexta aporta la ilusión de estar colaborando en hacer algo nuevo, un proyecto que empieza.

Andreu llamó payaso a su jefe, Emilio Aragón. Si quiere, puede hacer lo propio...

Pues Andreu es un bufón. Llevo 20 años con él y tiene dotes innatas para el humor. Tiene ese aire de no haber roto un plato e ingenio para dar palos de forma sutil.

¿Se sorprende con los papeles que le tocan?

Sí, y creo que eso está muy bien. Llego y me lo tengo que aprender en una hora. Trabajar con Buenafuente es un deporte de riesgo, y te acabas enganchando a la adrenalina.

¿Para qué sirve reírse?

Entre otras cosas para tener más arrugas (risas) y para dejarse un dineral en cremas. Es como una droga que no tienes que pagar. Dicen que alarga la vida y te ayuda a superar sus aspectos más duros.

¿Mira las audiencias?

Ya no, me cansé. Creo que no reflejan la realidad. A veces tienes una audiencia baja y resulta que te ha visto todo el mundo, y con tanta cadena resulta difícil saber cuál es tu share.

¿Ve usted la tele?

Siempre hago un paréntesis para ver Sé lo que hicisteis... y me gustan las series tipo Bones o House, y las de misterio. Procuro sacar de mi vida los Tomates y los programas de ese estilo.

¿Nos reímos bien en España?

Siempre nos ha hecho falta reírnos, pero el español tiende a reírse poco de sí mismo, y eso es insano. Creo que cada vez nos reímos menos.

¿Y eso?

Porque la vida está llena de muertes, tragedias e hipotecas...

En el directo le habrá pasado de todo...

A mí se me han llegado a escapar unas gotas de pis con alguna gracia de Andreu. Y una vez me atropellaron de verdad en un programa.

¿Se enfada como Carod si le llaman Fermín Fernández?

(Risas) No, en realidad me llamo Fermín, pero lo he catalanizado. El Fernandes es algo artístico, lo cogí porque es así como llamaban a mi abuelo.