El polémico eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke defendió hoy la brecha salarial entre hombres y mujeres, justificada, según él, por la "inferioridad" femenina, un comentario que motivó un rifirrafe con la parlamentaria socialista española Iratxe García.

"¿Sabe usted cuántas mujeres hay entre los primeros cien jugadores de ajedrez? Se lo diré: ninguna. Por supuesto, las mujeres deben ganar menos que los hombres porque son más débiles, más pequeñas, menos inteligentes", dijo ante el pleno de la Eurocámara Korwin-Mikke, que no está adscrito a ningún partido político.

"Sé que le duele y le preocupa que hoy las mujeres podamos estar representando a los ciudadanos en igualdad de condiciones con usted. Yo aquí vengo para defender a las mujeres europeas de hombres como usted", le respondió Iratxe García.

La discusión se produjo en un debate en el Parlamento Europeo sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres. Durante el mismo, la eurodiputada del PNV Izaskun Bilbao abogó por empezar a luchar contra esta consecuencia de la desigualdad mejorando la conciliación y la corresponsabilidad en cada hogar y por asignar responsabilidades en empresas y sector público por mérito y capacidad, sin que el género penalice.

Resolver estos problemas "que empiezan por las actitudes personales de todos y cada uno de nosotros", es el primer paso para combatir esta lacra, consideró Bilbao.

Iratxe García pide una sanción

Por su parte, la eurodiputada socialista Iratxe García ha pedido este jueves sancionar a Korwin-Mikke. García ha mantenido varias reuniones para que el presidente de su grupo, Gianni Pittella, pida hoy una cuestión de orden en la Eurocámara para que ésta "tome medidas y estudie si hay que aplicar algún tipo de sanción", explicó a Efe la socialista, que contestó en el pleno a las afirmaciones del polaco.

"Tuve que controlarme", confesó la parlamentaria, para quien Korwin-Mikke, ya conocido por sus declaraciones extremistas, "no solo ha insultado a las mujeres, sino a la inteligencia humana".

Dastis, "boquiabierto" por las declaraciones

Las reacciones no se han hecho esperar. El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, ha asegurado que resultan "intolerables", hasta el punto de que le dejan "boquiabierto".

Si bien "los eurodiputados están en su derecho de expresar sus opiniones en uso de la libertad de expresión", ha comentado, eso "no quita que sean censurables".

Dastis ha señalado que si cabe adoptar medidas contra el eurodiputado, habrán de adoptarse en el marco del Parlamento europeo.