El cura Enrique de Castro, uno de los titulares de la parroquia San Carlos Borromeo, de Vallecas (Madrid), negó hoy en Murcia que los feligreses se hayan ido de la iglesia, sino que ha sido la Iglesia "la que se ha marchado de los problemas concretos de la gente".

De Castro, que pronunció una conferencia bajo el título "Experiencias de trabajo con la marginación" dentro del ciclo organizado por el Foro Ignacio Ellacuría, calificó de "disparate" que el sacerdote oficie la misa de espaldas a los feligreses y criticó el papel de "algunas" organizaciones no gubernamentales (ONG) que hacen de la pobreza un negocio.

Sobre la ceremonia que se celebrará el domingo en Roma en la que se beatificará a 496 denominados "mártires de la Guerra Civil" (y a otros dos de la revolución de Asturias en 1934), el cura De Castro dijo que está "fuera de tono", comentó "la rapidez" con la que se ha desarrollado el proceso y la coincidencia con la aprobación de la Ley de Memoria Histórica.

Enrique de Castro destacó la rapidez en que se ha desarrollado el proceso de beatificación de mártires

"No dudo que fueran increíblemente buenos y creyentes, pero también había cristianos en el bando republicano. Además no murieron por su fe, sino por una política muy discutible que se hizo en aquel tiempo", dijo Enrique de Castro, quien señaló que "podían haber dejado (la celebración) cuando gobernara el PP y evitar enfrentamientos".

"Si la Iglesia tiene interés por la Monarquía que le diga al señor de la Cope que se calle un poco", afirmó Enrique de Castro para el que estas situaciones "son entretenimientos, no son cuestiones importantes".

Advirtió que su parroquia no esta cerrada, que esta pendiente de una visita del cardenal Rouco Varela, y que en ella conviven ateos, agnósticos y creyentes de otras religiones como musulmanes, que "nos sentimos bien. Sentimos la fe humana y eso es lo que se celebra", agregó.

Advirtió que su parroquia no está cerrada, sino pendiente de una visita del cardenal

Para Enrique de Castro, las parroquias deberían ser el primer lugar de encuentro de los inmigrantes " y si no se hace así es que algo esta fallando".

El cura De Castro aseguró que los políticos, los medios de comunicación, los tertulianos "obvian" que la inmigración es parte esencial en la creación de riqueza en España, y aseguró que se están realizando "expulsiones 'clandestinas' de inmigrantes, incluso de chavales, que no son entregados a sus padres sino a la policía".

De Castro criticó la actuación de algunas organizaciones no gubernamentales (ONG) que hacen un negocio de esa pobreza, y puso como ejemplo que las casas de acogida de niños extranjeros cobran en España entre 240 y 480 euros por persona y día.

Además muchas ong "son el brazo de los gobiernos para llegar a controlar a esas personas y llegan a pasar informes a la policía", dijo el cura que en su estancia en Murcia reside en casa de un amigo en el barrio del Espíritu Santo de Espinardo.

Para Enrique de Castro, la salida de la pobreza pasa "por la lucha por la Justicia y por la Solidaridad; por una revolución no armada, sino pacífica. Una revolución como Dios manda", ironizó.