Con ello, se cumple la hoja de ruta planteada por el gobierno municipal, según Pino, que ha subraya que se trata de "una propuesta" y que el Consejo del Movimiento Ciudadano (CMC) "tiene que dar su opinión", según ha expuesto el Ayuntamiento en una nota.

La propuesta, como resume el concejal, "contempla la peatonalización de Capitulares y la reordenación del tráfico en la zona Acire 3, así como que la calle María Cristina vuelva a ser peatonal tras las obras".

En el transcurso de la reunión, Andrés Pino ha explicado que "junto a la propuesta, acordada en base a un intenso trabajo de las delegaciones implicadas en las últimas semanas, existe también el compromiso de dar una respuesta adecuada a las demandas básicas del dictamen que emitió el CMC, entre ellas la de rescatar la Comisión de seguimiento del Plan de Accesibilidad del Casco Histórico (PACH)".

En concreto, el edil de Movilidad, acompañado por técnicos de dicha delegación, ha expuesto al presidente del Consejo del Movimiento Ciudadano, Juan Andrés de Gracia; la presidenta de Distrito Centro, Juana Pérez; y la representante de la Federación de AA.VV. Al-Zahara Blanca Toscano (responsable de Casco Histórico en la Federación), la propuesta que el equipo de gobierno estudia poner en marcha tras el final de las obras de Capitulares, además de hacer entrega del informe y los planos de la actuación.

Por su parte, el Consejo del Movimiento Ciudadano se ha comprometido a estudiar la propuesta y a dictaminar sobre la misma en el menor tiempo posible.

ANTECEDENTES

En el informe expuesto se recogen en primer lugar los antecedentes en cuanto al cumplimiento del Plan de Accesibilidad del Casco Histórico, que debe considerarse como Plan Director de Accesibilidad al Conjunto Histórico de Córdoba. Sin embargo, según ha matizado Pino, "no es un documento rígido donde las propuestas concretas que se hicieron desde la consultora, en el momento de redacción del documento, en base al contexto de aquel momento -en cuanto a flujos circulatorios, zonas peatonales, itinerarios peatonales, transporte público, itinerarios para ciclistas, aparcamientos, etcétera-, tengan que cumplirse al detalle, sino que se trata de un documento director que debe utilizarse como base para el desarrollo de las actuaciones en el Casco Histórico".

La iniciativa contempla que el Plan Especial de Protección del Casco Histórico (PEPCH) aprobado en 2003 constituya la base de la regulación del casco histórico, pretendiendo "alcanzar un equilibrio en la movilidad en el interior del mismo para alcanzar el grado de optimización y revalorización de esta zona, al considerar que el tránsito libre de vehículos a motor constituía un elemento a corregir por los efectos negativos asociados, principalmente de seguridad vial y de contaminación, teniendo como principal objetivo hacer del Casco Histórico un entorno más amigable y habitable.

Contempla además que "el Plan de Accesibilidad al Conjunto Histórico de Córdoba (aprobado en 2007) debe considerarse como Plan Director de Accesibilidad al Conjunto Histórico de Córdoba, debiendo constituirse como un documento de referencia obligatoria en todas las actuaciones que afecten a la movilidad del Conjunto Histórico".

Asimismo, recoge la constitución de una Comisión de Seguimiento integrada por los distintos colectivos implicados que sirva de referencia para la toma de decisiones respecto al tráfico y el transporte público en la ciudad". Y, por último, alude al acuerdo plenario que obligaba a "realizar revisiones periódicas del documento para adaptarlo a las nuevas circunstancias urbanísticas".

Por tanto, "todas las actuaciones que desde las distintas delegaciones se han llevado a efecto en el Casco Histórico desde 2003 han cumplido estrictamente lo indicado por el PACHC en cuanto a objetivos, criterios básicos de intervención y líneas estratégicas, incluidas las que se proponen para el entorno de Capitulares", destaca el informe.

Junto a ello, en el documento se destaca que la posibilidad que se contempló al inicio de las obras de que Capitulares tuviera doble sentido de circulación en un carril reversible que estuviera controlado por semáforos en ambos extremos de la vía, con el objetivo de que pudiera contemplarse acortar el recorrido de las líneas de autobuses y permitir la salida vecinal al norte, quedó descartada tras el análisis técnico más detallado de esta propuesta y su modelización.

En cuanto al tráfico, eminentemente comercial y de servicios, de la calle Claudio Marcelo, el informe recoge que "debe ser canalizado por el eje que es compatible con su tipología, es decir, salida sur por Diario Córdoba-San Fernando".

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