Jesús Calleja en 'Volando Voy'
Jesús Calleja en un momento de la segunda temporada de 'Volando Voy'. CUATRO

"Mi vida es viajar, conocer y charlar", dice convencido el presentador y aventurero Jesús Calleja y por eso el programa Volando Voy, que estrena su segunda temporada (Cuatro, miércoles 22.40 h) es el programa ideal para él, porque en él hace eso: "viajo, conozco y hablo".

Este espacio de Cuatro utiliza un helicóptero para visitar "los lugares más extraordinarios y poco conocidos de nuestra geografía y donde debido a algún accidente geográfico la gente que allí vive suele tener un cierto aislamiento", según explica el propio Calleja.

En esta segunda ronda de visitas por los pueblos más recónditos Calleja y su equipo se han propuesto un reto: "resolver alguna necesidad urgente de ese lugar, como falta de energía eléctrica, poca cobertura de telefonía e Internet". El leonés se da por satisfecho pues han conseguido "hacer lo que nadie ha conseguido antes por causas técnicas o económicas".

Las gentes de la bahía menorquina de Fornells, de Doñana, el delta del Ebro, el bosque de Muniellos, el desierto de Tabernas, la Ribeira Sacra y la Sierra de la Culebra verán llegar a Jesús Calleja, que se relacionará con ellos con la naturalidad de que hace gala y que le permite pasar de grabar con políticos y estrellas internacionales a hacerlo con personas anónimas.

Unas "personas que a pesar de haber tenido una existencia sencilla nos dan clases magistrales sobre la vida", según reconoce el presentador. En el programa hay "historias increíbles, que te emocionan, que te hacen llorar", promete Calleja, que avanza la de una señora de 92 años que nunca había salido de su pueblo, le dimos importancia y montó en helicóptero por primera vez y vio su pueblo desde el aire, vio lo que había más allá, el río... e iba diciendo 'qué ha pasado que me he perdido la vida'", recuerda Calleja.

Eso sí, "también te ríes mucho, porque como en todos los lugares de España hay personajes que te mueres de la risa".

La tecnología ha sido fundamental para el rodaje, puesto que para esta temporada han contado con cámaras que superan en calidad y definición lo que el ojo humano puede percibir, grúas estabilizadoras y un "enjambre de drones", además de dos helicópteros con cámaras estabilizadas por giroscopio y todo eso hace que "los paisajes que se ven en el programa sean impactantes".

Calleja: un piloto experimentado que recomienda viajar

Jesús Calleja pilota en el programa un helicóptero Robinson 44 de su propiedad, que compró de segunda mano "porque de primera no podía". El aventurero pilota helicópteros, "la herramienta perfecta para volar", desde hace unos siete años, pero lleva más de veinte haciéndolo con aviones, pues tiene licencia de piloto privado de avión.

Como no podía ser de otra manera dado su historial (que incluye la coronación de las cumbres más altas cada continente, Everest incluido) Calleja recomienda conocer el mundo que nos rodea: "Viajar abre la mente, nos hace conocer más a las personas. Si la gente viajara un poco más tendríamos muchos menos problemas. Muchos de los problemas de intolerancia se producen porque viajamos poco", asevera el presentador.

Sobre esta nueva temporada asegura que le ha impactado especialmente "una zona de la Sierra de la Culebra donde la gente está desapareciendo, donde desde el aire hemos visto un montón de pueblos vacíos y eso me entristece. En muy pocos años se vacían los pueblos hasta abandonarse. Hay algo que estamos haciendo mal".

En el primer programa Calleja lleva a cabo una misión científica en colaboración con el Centro Oceanográfico de Baleares: contabilizar las larvas de langosta que hay en las aguas de Fornells para saber cuántas habrá en el futuro y poder pescar de forma sostenible.