Sarkozy se divorcia el día en que afrontaba su primera gran huelga
Cécilia Sarkozy.

El presidente francés, Nicolás Sarkozy, y su esposa, Cécilia, anunciaron ayer su divorcio después de once años de matrimonio, tras meses de rumores y el día en el que el máximo mandatario galo afrontaba su primera gran huelga.

Desde el 14 de julio no habían aparecido juntos en público en Francia y los rumores de ruptura aumentaron tras las repetidas ausencias de la ya ex primera dama.

No acudió a votar en  la segunda vuelta de las elecciones; se marchó de la cumbre del G-8 en Alemania, en junio, tras sólo 24 horas, y en agosto no fue a un almuerzo con los Bush en EE UU. Cécilia había dicho: «No me veo como primera dama. No soy políticamente correcta».

Por su parte, la huelga contra la reforma de los regímenes especiales de pensiones tuvo un seguimiento masivo en el transporte público terrestre, con un 73,5% de los conductores de tren secundando el paro, según la empresa estatal de ferrocarriles (SNCF). La cifra superó el 67% de la movilización de 1995, que obligó al Gobierno a retirar su reforma. Sin embargo, el Ejecutivo galo se ha mostrado firme  y aseguró que «escuchará» a los sindicatos, pero «no cederá».

UNA MUJER POLÍTICAMENTE INCORRECTA

Cécilia Sarkozy. Ex primera dama francesa, 49 años.

Bisnieta del compositor español Isaac Albéniz y prima del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, Cécilia se casó en segundas nupcias con Nicolás Sarkozy en 1996 tras abandonar a su primer marido, el animador Jacques Martin. En los primeros años, no sólo apoyó a su marido enérgicamente en su carrera política, sino que logró que su matrimonio fuera considerado modélico. Pero en agosto de 2005, Paris Match publicó una foto de Cécilia con un publicista, y Sarkozy anunció poco después la separación. En 2006 volvió al lado de su marido convirtiéndose en su consejera de cara a la carrera por la Presidencia gala.