Recep Tayyip Erdogan
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan. Burhan Ozbilici / GTRES

Una comisión del Parlamento turco ha aprobado dos de los veintiún artículos de la reforma constitucional propuesta por el gobernante Partido de Justicia y Desarrollo. Las medidas buscan introducir un sistema presidencial, pese a las críticas de la oposición por el método de votar la nueva Carta Magna.

La forma de interrumpir el debate parlamentario y votar es "excesivamente precipitado", dijo el vicepresidente del socialdemócrata Partido Republicano del Pueblo (CHP), Engin Altay, según informó la cadena de televisión NTV. "Es un enfoque ilegítimo, ilegal e injusto", añadió.

La primera modificación aprobada consiste en añadir la palabra "imparcial" en el artículo que regula el ejercicio del poder judicial. El segundo cambio amplía el número de escaños del Parlamento, de 550 a 660.

"Es una imposición. Esto fue preparado incluso antes de ser presentado a la comisión. Lo que se está haciendo es una legalización del delito", dijo Meral Danis Bestas, diputado del izquierdista prokurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP), en referencia al pacto entre el gobierno del AKP y el Partido de Acción Nacionalista (MHP).

Tras la aprobación por la citada comisión, el plenario de la Asamblea General deberá volver a debatir y votar las modificaciones. Cada artículo debe ser aprobado con más de 330 votos de la asamblea, algo que el gobierno del AKP, que solo tiene 317 escaños, prevé lograr gracias al apoyo de los 40 diputados del ultranacionalista MHP.

Si el pleno del Parlamento aprueba los veintiún artículos, el gobierno podrá convocar un referéndum para convertir a la actual república legislativa en una presidencial. Con ello, el presidente del país, Recep Tayyip Erdoğan, ostentaría el poder ejecutivo, ampliando las competencias meramente representativas que le otorga actualmente la Constitución.