En concreto, el pasado martes un vehículo de radar del destacamento de la Guardia Civil de Tráfico de Aranda de Duero (Burgos) detectó en el kilómetro 160 de la autovía A-1 sentido Madrid, a un turismo que circulaba a una velocidad de 230 kilómetros por hora cuando la velocidad estaba limitada a 120 kilómetros por hora.

Así, según han informado a Europa Press fuentes del a Guardia Civil, en el momento que una patrulla de servicio le indicó que se detuviera el conductor hizo caso omiso a los agentes por lo que se estableció un dispositivo operativo compuesto por patrullas de la Guardia Civil de Aranda de Duero (Burgos), Riaza y Boceguillas (Segovia) y Madrid, que dio como resultado la localización del vehículo y detención de sus ocupantes en las inmediaciones del Hotel Mirasierra, a la altura del kilómetro 98 de la A-1.

El conductor, Z.A.E., varón de 22 años fue detenido por un delito contra la seguridad vial, y se le efectuó la prueba de drogas que arrojó un resultado positivo en cannabis, por lo que fue trasladado a dependencias de la Guardia Civil de Aranda de Duero (Burgos) para la instrucción de diligencias.

A esta persona le constan numerosos antecedentes por delitos contra el patrimonio y contra la seguridad vial.

Por su parte el otro ocupante del vehículo, K.H.Y., varón de 29 años fue detenido al constarle una requisitoria en vigor por la que se interesaba su búsqueda, detención y personación en un Juzgado de Roquetas de Mar (Almería). Además le constan numerosos antecedentes por delitos contra el patrimonio, tráfico de drogas y contra la seguridad vial.

Asimismo, el vehículo en el que viajaban, un Ford Focus tenía un embargo bancario en vigor hasta el año 2021.

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