"Los símbolos sólo deben cambiarse cuando hay un consenso amplio, no por la obstinación de un solo partido", ha censurado la entidad en un comunicado.

La Fundació no entiende "que un partido minoritario, con solo seis consellers, su máximo histórico, pueda imponer al resto, 27 consellers, la simbología de una institución que representa la isla de Mallorca".

La entidad considera que ante la "falta de consenso", el presidente del Consell de Mallorca, Miquel Ensenyat, "tendría que haber dado un paso atrás y haber retirado su propuesta de cambiar la fecha actual".

Según la entidad, este cambio responde a motivos "ideológicos" ya que "la fecha del 12 de septiembre disgusta al pancatalanismo".