En su ponencia, en el marco de las Xornaes d'Estudiu de la Academia de la Llingua Asturiana, García ha considerado que esa "tradición crítica" es el motivo de que se haya valorado a unos autores "menores" (entre los que ha citado a Pepín de Quevedo o 'Anxelu') por encima de otros que en su opinión deberían haber tenido una mayor importancia, como por ejemplo Enriqueta González Rubín, Fernán Coronas o Xuan María Acebal.

"Todavía seguimos hablando de Pepín de Quevedo como un autor importante cuando es muy menor", ha señalado. En contraposición, ha mencionado a Enriqueta González Rubín, "una mujer extraordinaria, fundadora de la narrativa asturiana", que a su juicio no ha tenido la presencia que debería en la historiografía literaria.

"En este momento tenemos que repensar esa tradición crítica desde el propio sistema literario asturiano, revisar el canon, revisar la crítica tradicional, basarnos en la dinámica interna en la propia historiografía literaria asturiana de los últimos años y crear un canon nuevo y un sistema literario propio", ha considerado.

Según García, el Grupo de Oviedo "marcó una línea", la de que "la literatura asturiana no merecía la pena que tuviese un gran desarrollo y debía de ser subsidiaria de la castellana". "Consideraban que estaba bien que se utilizase para cuestiones festivas", ha señalado el ponente, refiriéndose a prólogos, críticas y comentarios de los miembros del Grupo al respecto de la obra en asturiano.

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