Un año más, los valencianos aprovecharon la fiesta de su comunidad para venir de compras a Murcia. Como estaba previsto, colapsaron desde primeras horas de la mañana de ayer la autovía desde Orihuela a Murcia y los accesos a la zona norte.

«Lo peor ha sido de 11.00 a 13.00 horas cuando el grueso de vehículos ha entrado a los centros comerciales, pero después la circulación ha mejorado», dijo la Policía Local.

A mediodía, el tráfico de la ciudad se vio afectado por los coches que no encontraron sitio para aparcar en la zona norte y se registró circulación lenta en la Gran Vía.

Los centros comerciales de las afueras, Thader y Nueva Condomina, estuvieron todo el día a reventar. Nada, comparado con las largas filas a las puertas de Ikea.

El dispositivo policial, formado por 210 agentes, funcionó de 10.00 a 15.00 y de 17.00 a 22.00 horas.
Las retenciones se volvieron a repetir a partir de las 17.00 h cuando los valencianos volvieron a sus hogares.

"Es bueno para Murcia"

A pesar de los atascos y del colapso en la zona norte, la concejal de Seguridad y Circulación del Ayuntamiento de Murcia, Nuria Fuentes, aseguró que el día de ayer fue bueno para la ciudad.
«Genera riqueza para nuestras empresas y nuestros comercios. Me gustaría que las personas que nos visitan de la Comunidad Valenciana no sólo se quedaran en los centros comerciales de la zona norte sino que también se acercaran al centro de Murcia para realizar sus compras».